efectos secundarios

Constructoras rosarinas admiten que, una vez pasada la pandemia, “habrá un nuevo mercado que se manejará con otros paradigmas”

Gabriel Redolfi, empresario referente del sector, dijo que tendrán que adaptarse a las nuevas reglas. En Rosario emplea a 15 mil personas de forma directa.


Una de las consecuencias más preocupantes de la pandemia es la caída de la economía a nivel global. En el caso de Argentina, la situación se agudiza por la crisis preexistente, con inflación y datos deficientes en materia de consumo e inversión. En este contexto, el presidente Alberto Fernández diagnosticó una baja de seis puntos en el PBI, lo que implicaría un gran retroceso para el país.

Uno de los sectores más dinámicos, que genera miles de puestos de trabajo es la construcción. El rubro emplea alrededor de 400 mil personas en blanco y unas 900 mil en negro en todo el país. Acerca del rearmado de la actividad, una vez que pase la pandemia, Gabriel Redolfi, presidente de una de las constructoras más importantes de Rosario y la región, sostuvo que se van a encontrar con un nuevo mercado que se manejará con nuevos paradigmas y que habrá que readaptarse, pero a la vez, es importante “hacer hincapié en lo construcción como resguardo de valor de capital” en un momento donde la economía financiera puede entrar en default y las tasas son negativas, “la solides del ladrillo deberían convertirse en algo muy seguro”.

Según Redolfi, al valor hoy del dólar en contado con liqui, “el metro cuadrado es una oportunidad única”. Entonces, consideró que es importante “estimular a la construcción porque es una industria de industrias”. En ese sentido, añadió: “Cada vez que el mundo a lo largo de la historia quiso expandir la economía, recurrió a la construcción, como también a otras industrias como la metalmecánica, son motores de la economía. Creemos que debemos asumir ese rol de reconstrucción de la actividad económica de la Argentina”.

Además, remarcó que la actividad genera el 10 por ciento del trabajo en blanco de todo el país. Sólo en Santa Fe hay 47 mil empleados registrados en el rubro. A eso se le suma un porcentaje importante de trabajadores informales. “Se han perdido en el último año y, ahora acelerado por la pandemia, unos 5 mil puestos de trabajo lo que implica miles de millones de pesos que se dejan de volcar a la economía”, informó el empresario.

“No sólo en Rosario atraemos capitales de toda la región productiva, sino que además damos trabajo a gente de los sectores más humildes que si pierde el empleo queda en un grave estado de vulnerabilidad. Estos trabajadores dejan el dinero en la ciudad lo que fortalece el consumo”, admitió.

En cuanto a las normativas recientemente adopatadas, que sólo permiten trabajar a cinco operarios en obras menores y en horarios reducidos, expresó: “Sé que el intendente Javkin está trabajando para la ampliación de esa norma. Yo propongo que no sea por cantidad, sino por densidad de operarios, eso es lo realmente importante. En una obra de 5 mil metros cuadrados si yo tengo, generalmente hay tres personas por cada unidad habitacional que se está construyendo, por lo tanto no hay contacto”.

Asimismo, el referente puso el foco en el flujo de empleados del sector. La cantidad de puestos de trabajo solo en la ciudad se equipara con la de seis plantas automotrices.

Sobre Rosario indicó que se emplean a más de 15 mil personas, pero aclaró que el número debe ser multiplicado por todos los rubros que coexisten con la construcción. Según Redolfi, la pandemia no sólo vio afectado a los trabajadores de la construcción sino también a casas de sanitarios, electricidad, corralones y otros, dependientes.

“El 70 por ciento de las ventas de las casas de sanitarios somos nosotros, las empresas desarrolladoras. En el caso de las casas de electricidad y pinturerías sus ventas dependen en un 50 por ciento de lo que generan las empresas constructoras, como las inmobiliarias, el Registro de la Propiedad", reveló y concluyó: "Son muchas, es innumerable, estaría horas enumerando todas”.