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lunes 04 de marzo del 2024

Condenaron a tres años de prisión a uno de los partícipes del linchamiento a David Moreira

Nahuel Yamil Pérez., de 29 años, era uno de los tres acusados por la muerte del joven, quien falleció como consecuencia de los golpes recibidos por parte de vecinos de barrio Azcuénaga quienes lo retuvieron tras robar una cartera.

Nahuel Yamil P., uno de los partícipes del linchamiento a David Moreira, el joven asesinado a golpes y patadas por un grupo de personas  en 2014 luego de haber robado una cartera en barrio Azcuénaga, fue condenado a tres años de prisión condicional. La decisión se conoció este jueves en el marco de un procedimiento abreviado.

El juez Hernán Postma condenó en juicio abreviado a Nahuel Yamil P,  de 29 años, a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de homicidio por agresión a David Moreira, el adolescente de 18 años que había sido retenido por vecinos de Marcos Paz al 5400. El joven reconoció su responsabilidad en el hecho que terminó con la muerte de David Moreira, un joven al que varios vecinos retuvieron luego de que el muchacho -quien iba acompañado de otro joven- le robara la cartera a una mujer que estaba con su bebe en la esquina de Liniers y Marcos Paz, en barrio Azcuénaga.

El hecho ocurrió la tarde del sábado 22 de marzo de 2014. Luego de producirse el robo, Moreira intentó escapar pero fue aprehendido por varias personas en la esquina de Liniers y Marcos Paz y durante quince minutos le dieron patadas y golpes de puño, incluso cuando se encontraba indefenso en el piso.

El abogado de la familia de David Moreira, Norberto Olivares, destacó que «después de cinco años del hecho, fue en marzo de 2014, hemos logrado tras mucho batallar que uno de los tres imputados accediera a firmar un procedimiento de juicio abreviado, consensuando con las partes una pena de cumplimiento condicional de tres años. Hoy fue la audiencia y se le dio fuerza de sentencia».

Sin embargo, el letrado destacó: «Tengo la sensación de no haber conseguido una condena que tenga que ver con las expectativas de la mamá, porque ninguna condena le va a devolver a su hijo. Y en las crónicas cotidianas nos dicen que este tipo de hecho son comunes. Ojalá esto sirva para abrir un debate en la sociedad de que no se puede vivir de esta manera y que el conflicto del delito no se puede resolver de esta forma».