Cómo cuidar la piel en el verano

Durante esta estación del año la dermis se expone a factores nocivos: sol, viento, arena, mar o pileta. Si no se toman las medidas indicadas puede deteriorarse. La palabra de los especialistas.

Por Gimena Rubolino

miércoles 29 de noviembre, 2017

Según la Comunidad Profesional del sector Farmacéutico (PM farma) “el calor del sol provoca pérdidad de agua, dando como resultado una piel rugosa, opaca, sin brillo y poca flexibilidad”.

La doctora Lilian De Marchi, especialista en dermatología y miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) sostiene que “luego de exponerse al sol, la piel se deshidrata y esto puede generar un efecto del envejecimiento cutáneo, favoreciendo así la aparición de signos de foto envejecimiento como las manchas y las arrugas”.

La prioridad es hidratar la piel profundamente y reparar los daños del sol. Hidratar la dermis del rostro en profundidad devuelve el balance hídrico propio y los nutrientes que la piel necesita para verse saludable, evitando así su envejecimiento prematuro.

Siguiendo la línea de PM Farma, para que la hidratación sea más efectiva y la piel se recupere rápidamente, es necesario realizar una rutina de cuidados diarios contemplando el tipo de dermis y el momento del día en que se hace, con productos adecuados para cada caso.

La consulta con el especialista es necesaria porque indicará los productos y los tratamientos específicos“, afirma De Marchi.

Rutina diaria:

  1. Higiene: aplicar una buena emulsión o crema de limpieza una o dos veces por día para eliminar las partículas de suciedad y las células muertas.
  2. Tonificación: lavar la piel con agua fresca, termal o lociones tónicas no alcohólicas con extractos vegetales refrescantes y emolientes.
  3. Renovación: la aplicación de cremas emolientes, humectantes y antioxidantes colaborarán en la recuperación de la lozanía y la tersura de la piel.
  4. Hidratación: la exposición solar y el calor producen la evaporación del agua de la piel. Después de un tiempo de exposición se altera el equilibrio entre la pérdida y la reposición del agua cutánea, y la piel se ve opaca, áspera, engrosada y más plegada o arrugada, es decir, deshidratada. Por eso, después del verano hay que usar cremas de texturas livianas, geles o emulsiones, que no resulten molestas al tacto. Las que contienen componentes naturales están recomendadas para todas las edades. Indicados el aloe vera, la caléndula, el germen de trigo (es humectante) y la vitamina E.

Si durante el año es necesario mantener la hidratación de nuestro organismo ingiriendo entre 1,5 y 2 litros de agua, en verano y después de la exposición solar es imprescindible incrementar su consumo a 2 ó 2,5 litros.

La hidratación puede incluir jugos naturales, licuados e infusiones frías. Las bebidas isotónicas también son recomendables para aquellas personas que realizan ejercicio físico.

Ellos también se cuidan

Los hombres tienden a realizar actividades deportivas en el verano como nadar.

PM Farma explica que bañarse disminuye en nuestro cuerpo el contenido de agua. Así que los baños prolongados, nadar, los deportes acuáticos como el buceo, o aquellas actividades que suponen estar en el agua durante un periodo de tiempo largo, pueden deshidratar la piel.

El agua clorada de las piletas es especialmente dañina, como lo es el agua caliente o dura (aquella que contiene más calcio, es la que no hace espuma con el jabón). Por eso, si  la piel es seca, es mejor una ducha rápida (de cinco a diez minutos) en agua tibia. Después utilizar una toalla suave, para dejar la piel parcialmente seca.  Y Aplicar, inmediatamente un tratamiento hidratante cuando la piel aún está un poco húmeda, para sellar el agua en su interior.

 ¿Cuáles son los componentes para una buena hidratación?

VITAMINA E: tiene acción antioxidante, mediante la cual protege a los tejidos y las células de los efectos nocivos del medio ambiente y de los procesos metabólicos naturales.  También mantiene la flexibilidad contribuyendo a prevenir el envejecimiento. Disminuye los daños causados por los rayos UV. Reduce arrugas y mejora la textura de la piel.

ALOE VERA: acelera el proceso de restauración celular eliminando las células muertas de la epidermis, contribuyendo a alisar las arrugas y reducir el tamaño de los poros. Tonifica los tejidos flojos suavizando las arrugas que tienden a desaparecer. Excelente filtro solar y protector de sus efectos nocivos.

EXTRACTO DE MANZANILLA: posee acción calmante, descongestiva y refrescante devolviéndole a la piel su aspecto relajado.

 – ÁCIDO HIALURONICO: el Ácido Hialurónico es un compuesto de acción local que facilita la corrección de arrugas, pliegues y surcos faciales.

– ELASTINA: es la proteína responsable de impartir la elasticidad y tonicidad a la dermis. Utilizada para retrasar y prevenir el envejecimiento.

Teniendo en cuenta estos consejos, la piel se reparará en forma rápida y sin inconvenientes tras haber sufrido los efectos del calor y la exposición solar.

 

 

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