violencia

Caso Vienna: buscan un Peugeot 308 blanco de los agresores

Los pesquisas cuentan con datos certeros sobre los pistoleros.

Redacción Rosario Nuestro

jueves 21 de junio, 2018

El ataque encendió las alarmas de una ciudad que llevaba unos días tranquilos —una rareza para Rosario—. El cese de las balaceras y los homicidios que tuvo lugar durante la primer quincena de junio parece haber terminado y los pesquisas tuvieron que volver a las calles a correr detrás de los ilícitos.

En medio de los trámites y las entrevistas a los testigos, un alto vocero policial se tomó unos minutos para hablar con Rosario Nuestro y explicó el estado de la investigación por la balacera que sufrió el miércoles por la noche Juan Carlos Vienna padre —el papá del Juez que envió a juicio a Los Monos—.

De acuerdo a sus relatos, los pesquisas cuentan con dos testigos del ataque y ambos estuvieron ubicados en lugares estratégicos para el esclarecimiento del hecho. A su vez cuentan con el relato de la víctima, que vio como un plomo se metía por la ventana de su casa.

Testigo uno

El primer entrevistado por este hecho fue un joven que estaba parado a metros de la casa de la víctima al momento del ataque. El muchacho había estacionado su moto por calle Laprida —al 3600—, entre Boulevard Seguí y Pasaje Casa Blanca. Él fue sorprendido por casi una decena de balas que disparó un hombre que se movía en un vehículo color blanco. Este testigo señaló que el hecho tuvo lugar minutos después de las 21, pero no pudo aportar datos de consideración ya que, al escuchar las detonaciones se tiró debajo de su vehículo y se animó a levantarse varios minutos después de la balacera.

Testigo dos

El caso tuvo un observador privilegiado. Esta persona circulaba en su automovil por la zona cuando, al llegar a la esquina de Pasaje Casa Blanca y Laprida, tuvo que detener su marcha, ya que un Peugeot 380 color blanco se había detenido en la bocacalle y le cortaba el paso.

El chofer se sorprendió al ver cómo uno de los tripulantes del vehículo blanco desenfundaba un arma y disparaba en siete ocasiones: primero gatilló un par de plomos y luego media decena más.

Esta persona señaló que un segundo auto podría haber acompañado como refuerzo del 380.

Testigo tres: la víctima

Los pesquisas también entrevistaron a Juan Carlos, el dueño de la vivienda baleada. Él no pudo observar el ataque, ya que en ese momento se encontraba en el interior de su casa, pero sí aportó información para contextualizar el hecho.

El padre del juez señaló que la balacera tuvo lugar a las 21. Él estaba viendo el noticiero, sentado en el living de su casa —que tiene una ventana que da a la calle— cuando escuchó dos explosiones y vio como un jarrón que estaba ubicado a pocos metros de su cuerpo se partía en múltiples pedazos. Luego oyó cinco estruendos más y se dio cuenta de que el adorno lo había roto una bala que se había colado por una de las ventanas de su casa.

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