Transporte low cost

Carpooling: por efecto de la crisis, se duplicaron los viajes compartidos desde Rosario

El contexto económico genera que las personas tiendan a buscar alternativas en su vida cotidiana para disminuir los cotos a su máxima expresión. En los últimos años surgieron enorme cantidad de propuestas para reducir el gasto en los viajes de mediana y larga distancia.


El efecto de la crisis económica genera que las personas tiendan a buscar alternativas en su vida cotidiana para disminuir los cotos a su máxima expresión. En los últimos años surgieron enorme cantidad de propuestas para reducir el gasto en los viajes de mediana y larga distancia.

Este es el caso del “carpooling”, una práctica creciente de compartir por turnos el uso del automóvil, por dos o más personas, que necesiten llegar a un destino en común. Generalmente, todos los participantes son propietarios de un auto, y alternando el uso de cada vehículo economizan en gastos, contribuyen a reducir la congestión del tránsito y disminuir la contaminación del aire.

Desde hace tiempo que en la ciudad funciona “Carpoolear”. Se trata de una plataforma colaborativa sin fines de lucro de la asociación civil STS Rosario. Es un proyecto alineado con el objetivo de minimizar el impacto ambiental de nuestras actividades cotidianas. Se enmarca dentro de lo que se conoce como movilidad sostenible.

El mayor beneficio que ofrece este mecanismo en tiempo de bolsillos flacos es la oportunidad de dividir el costo de un viaje a Buenos Aires, por ejemplo, entre cuatro personas. A través de Facebook, cada vez más rosarinos, que viajan de manera constante a otras ciudades por motivos laborales, de estudios u otros, y que poseen auto, se contactan con esta app para trasladarse a un lugar en común en una cierta fecha. De esta manera, haceb “Carpooling”, es decir que comparten el viaje y lo gastos, aprovechando la comodidad de trasladarse en auto de manera más económica, disminuyendo el tráfico y las emisiones de CO2 al ambiente.

Aumento exponencial

“En 2018 veníamos con un promedio de 1.500 viajes y en 2019 unos 3 mil por mes. Quiere decir que duplicamos la cantidad de viajes que se cargan en la plataforma. En estos dos meses de 2020 tuvimos casi 6 mil viajes, con lo cual volvimos a duplicar, es decir que aumentamos un 100 por ciento por año prácticamente”, detalló a Rosario Nuestro uno de los responsables de Carpoolear, Pablo Botta.

Si bien es cierto que hay un cambio generacional y de conducta a la hora de buscar métodos de transporte alternativos, Botta advierte que “la crisis económica influye mucho”, porque “los pasajes en colectivo, por ejemplo, están caros y con Carpoolear se gasta menos, se viaja más rápido, más cómodo y se comparte con gente nueva”.

La norma de etiquete de Carpooling, es que la o el titular del auto llene el tanque y cuando llegan al destino se divide el gasto entre los ocupantes, sumados los peajes. “Hay otros que hacen viajes frecuentes a Buenos Aires, Córdoba por trabajo y ya mas o menos saben cuánto cuesta: son unos 500, 600 pesos aproximadamente dependiendo del auto también”, explicó Botta.

El “carpooling” se ubica dentro del nuevo Código Civil como transporte benevolente que permite llevar conocidos, familiares y habilita cobrar, pero “nunca podes lucrar porque sino sería un servicio de transporte y necesitás seguros especiales y demás condiciones”, aclaró el referente de la aplicación y afirmó: “Esto se tiene que respetar, por eso cuidamos mucho esto con denuncias de la gente y demás”.

Por otro lado, “si el auto no se llena, lo que se busca es que se divida en base al tipo de viaje que se realice”. “La idea es que el acompañante pague como si fuera lleno el auto. Esto no es como Uber o una remisería, sino que es una forma de disminuir costos porque siempre es mejor llevar a alguien que no llevar a nadie”.

Denuncias

En Carpoolear “siempre fue un 60% hombres, 40% mujeres”. Así mismo “lo que más vemos es que es la gente joven es la que más lo usa entre 20 y 35 años. Esa es la tendencia”.

En cuanto a las diferentes denuncias que reciben en la plataforma, Botta señaló: “Hemos tenido muy pocos casos de abusos o violencia de género dentro de la aplicación. Obviamente que las que recibimos al respecto tomamos las cuestiones del caso como suspensión directa de los usuarios que rompen con estas condiciones”.

“Lo que más vemos, no tanto en cuestiones de género, sino más bien en cómo manejan, los estados de los autos, las condiciones de algunos conductores, por ahí vienen más las denuncias, por ese lado”, relató uno de los titulares.

Y concluyó: “Tenemos un protocolo donde cada falta tiene un relativo peso,  algunas son apercibimientos, otras solicitud de pedido de disculpas, suspensiones temporales o definitivas, depende del caso. No dejamos de ser una red social, una comunidad y hay que cuidar la confianza”.