INVESTIGACIÓN

Boliches rosarinos: infracciones peligrosas


Es sábado en Rosario. Cae la noche y el plan de la mayoría de los jóvenes es el mismo: salir a bailar. La costumbre se instaló hace ya muchos años: juntarse con amigos, tomar algo, bailar al ritmo de la música de moda, divertirse y pasar una buena noche. Y para eso, la cantidad de lugares y propuestas son muchas. La mayoría están en el microcentro, otras en Pichincha, algunas en Zona Norte. Salir por fuera de ese circuito es casi una excepción.

Mientras los jóvenes se divierten, una normativa de fondo regula la noche. La ordenanza 7.218/01 es la que “ordena” - valga la redundancia - los espectáculos públicos y establece los requisitos que deben cumplir distintos establecimientos, como las confiterías bailables. El artículo 3 de la norma especifica las condiciones que debe cumplir un local con actividad bailable para poder abrir sus puertas. Sin embargo, los boliches más populares de la ciudad presentan graves infracciones que, ante una eventual emergencia, pondrían en riesgo a los presentes.

¿Qué exige la ordenanza?

Si bien en la ordenanza se nombran diversas cuestiones como la localización del establecimiento, los edificios linderos, la voluntad de los vecinos de ser vecinos de una fiesta, los aspectos constructivos o el nivel sonoro, Rosario Nuestro se limitó a buscar las normas de seguridad que deberían estar a simple vista.

Los boliches elegidos fueron los más populares: La Misión del Marinero (Sarmiento y el río), La Fluvial (Paseo de los Inmigrantes al 410), Lotus (Central Argentino y Echeverría, a metros del Shopping Alto Rosario), Costello (Rivadavia 2455), Loft (Pichincha 33 Bis) y Bound (Bv. Oroño y Salta).

En algunos aspectos, todos cumplen de manera ejemplar la ordenanza. Por ejemplo: la 7.218/01 determina que estos establecimientos deben tener sanitarios, acceso gratuito al agua potable y ventilación mecánica. Estos tres ítems son cumplidos por las seis confiterías bailables relevadas, popularmente conocidas como discotecas.

Pero en determinadas exigencias, las más importantes para situaciones límite como posibles evacuaciones, casi todas presentan graves infracciones. La normativa es clara al respecto: exige que los locales con actividad bailable deben contar con salidas de emergencia (con señalización adecuada y fluorescente en todos los niveles y evacuación directa hacia la vía pública), adecuándose a la cantidad máxima autorizada de asistentes. No obstante, y pese a las tragedias registradas en el país, sigue siendo una de las fallas más recurrentes y peligrosas que presentan la mayoría de los boliches relevados, poniendo en juego la vida de los jóvenes en un caso de emergencia.

Salidas de emergencia

En Costello, un boliche que abre viernes, sábados y domingos, si bien la planta baja cuenta con dos medios de evacuación, el primer piso del lugar no tiene una salida de emergencia directa a la vía pública. Tampoco el segundo piso. Además, este boliche cuenta con un patio interno para fumadores que tampoco tiene una salida en caso de una emergencia o necesidad de evacuación.

Patio interno de Costello para fumadores sin salida de emergencia a la vía pública. (Fuente: Rosario Nuestro)

Por otra parte, Loft, que abre los viernes y sábados bajo distintos nombres comerciales (Seven y Zeta), es un boliche muy amplio, que ocupa mucho terreno a lo largo y en el que salta a la vista que los medios de evacuación están mal distribuidos. Si bien hay cuatro salidas de emergencias, teniendo en cuenta el sector común y el VIP, todas están en el fondo del boliche.

Además, los baños están en el primer piso y, en ese nivel (que también es muy extenso), no hay una salida de emergencia directa a la vía pública, tal como lo exige la ordenanza. Al final del local se encuentra un entrepiso VIP, de muy pocos metros cuadrados, que sí tiene salida a la calle.

Pista principal de baile de Loft. (Foto: Loft)

Lotus, también conocido los sábados como Wallas, es una disco donde la mayoría de la gente suele quedarse en la pista principal y no accede a la parte VIP. La misma tiene una sola salida de emergencia, lo cual es grave teniendo en cuenta el caudal de gente que va a bailar a ese boliche. Además, si bien la salida tiene un cartel, no está iluminado.

En la Misión del Marinero, la pista principal cuenta con dos salidas de emergencia, una que da al patio trasero y la otra que es la entrada principal. Esta última no está debidamente iluminada. En el sector VIP, las salidas son cuatro. Dos de ellas (las de más cercano acceso) dan al patio, por lo tanto no es una evacuación directa a la vía pública como lo establece la norma.

Bound, cuenta con dos salidas de emergencia adecuadamente señalizadas. Una está situada en el fondo del boliche y la otra es la entrada principal. Esta disco cuenta con dos sectores para fumadores que dan al Boulevard Oroño. En el medio de ellos, hay una gran puerta con salida directa a la vía pública que no es utilizada como salida de emergencia, pero que bien podría usarse para una evacuación ideal de emergencia.

En cuanto a este ítem, el sitio que mejor cumple con la ordenanza es La Fluvial. En la planta baja, hay cuatro puertas de evacuación, dos en la pista principal y otras dos en el patio. Además, cuenta con un primer piso que tiene dos medios de evacuación, ambos en cada extremo del boliche que desembocan en una escalera de emergencia que finaliza en la vía pública.

Saida de emergencia del boliche La Fluvial. (Foto: Rosario Nuestro)

Baños para discapacitados

Todos los locales con actividad bailable deben contar con baños para discapacitados, requisito básico que no respetan ni La Misión ni Wallas. En el complejo ubicado a metros de las escalinatas del Parque España, al preguntarle al personal de seguridad por la existencia de un baño para personas con capacidades diferentes, la respuesta fue: “Tiene que haber. En un rato te averiguo”.

En el segundo establecimiento mencionado, que se encuentra en las inmediaciones del Salón Metropolitano, al consultar por este ítem tampoco hubo respuesta. En cambio, señalaron el baño común, donde no hay un sanitario diferente ni adecuado para alguien en silla de ruedas.

En tanto, el resto de los boliches relevados cumplen con este requisito y las personas en silla de ruedas pueden acceder a los baños por sus propios medios ya que no se presentan alteraciones en el camino.

De izq a der: Baño de Loft y de La Fluvial, ambos para personas discapacitadas. (Foto: Rosario Nuestro)

Señalización

La ordenanza de la “nocturnidad” establece que los locales con actividad bailable deben contar con iluminación artificial adecuada que permita una perfecta visualización de desniveles. Este ítem es respetado por La Fluvial, Loft, Costello y Lotus, cuyos desniveles y escaleras se encuentran cubiertos con pintura amarilla fluorescente.

Escalera principal correctamente señalizada en la disco La Fluvial. (Foto: Rosario Nuestro)

En La Misión del Marinero, por el contrario, la iluminación artificial fluorescente de los desniveles (que son muchos) no es la reglamentaria. Muchos de los escalones pintados cuentan con pintura vieja que, bajo la luz tenue de los boliches, es imposible reconocer. Además, varios sectores directamente no tienen la iluminación artificial correspondiente en sus escalones, volviéndose un factor peligroso.

Por otra parte, Bound tiene muy pocos desniveles, ya que es un boliche de reducidas dimensiones. Sin embargo, las pocas alteraciones que tiene la superficie no están debidamente señalizadas e iluminadas artificialmente. Lo llamativo es que las partes que no presentan alteraciones sí están iluminadas a modo de decoración.

La supuesta señalización iluminada en la pista principal del boliche Bound. (Foto: Rosario Nuestro)
Dudosa y precaria señalización en la entrada a uno de los baños del boliche La Misión. (Foto: Rosario Nuestro)

Seguridad

La normativa vigente también resalta que los titulares de las habilitaciones deben contar con seguridad privada interna y externa debidamente identificada. Además, deberán tener policía adicional, agentes de tránsito y de control urbano.

En este sentido, La Misión y Loft son los que cumplen ese ítem al pie de la letra. El resto de los boliches, presentan algunas faltas. En Lotus, el personal de seguridad no tiene el carnet con sus datos a la vista que los identifique y tampoco hay personal de tránsito, control urbano ni policía adicional.

En la Fluvial, la única falla con respecto a la ordenanza fue la falta de identificación de su seguridad privada, como así también la ausencia de personal de tránsito y de control urbano. En Costello, uno de las discos más populares en los últimos años, la seguridad privada tampoco tiene identificación. Y en Bound no había presencia de agentes de tránsito y la seguridad privada carecía de identificación.

Detector de metales en el ingreso

La ordenanza especifica que todas las discos deben contar con detector de metales. Esto suceden todos los boliches relevados, excepto en Costello. Allí, hay dos entradas al lugar, una para los que van a “hacer la previa” y otra para los que van más tarde, directamente a bailar. Los primeros que ingresan no pasan por un detector de metales, mientras que el resto que concurre en horarios más de trasnoche sí.