Otro efecto de la crisis

Bolicheros preocupados: en los últimos cuatro años cerraron 16 espacios nocturnos en Rosario

La crisis económica también repercute en cómo consumen y se desenvuelven los jóvenes en la noche. El boom de los pubs y el auge de los parques está derrumbando el histórico negocio de las discotecas en Rosario.


El boom de las cervecerías y el auge de llevar la heladerita con reposeras al parque están generando un cambio de paradigma en la noche rosarina. Cada vez más jóvenes optan por no ir al boliche y aprovechar alguna de las alternativas emergentes. Claramente esto genera ganadores y perdedores en la noche y los dueños de los espacios nocturnos son los primeros en preocuparse por este cambio de conducta que les está derrumbando la demanda.

En base a estimaciones de la Cámara de Esparcimiento Nocturno (CEN) de Rosario en los últimos cuatro años cerraron 16 discotecas. “En verano estamos sintiendo la caída de la demanda, sobre todo con este nuevo paradigma en el que muchos están optando por ir al parque”, expresó a Rosario Nuestro, el titular de la entidad, Marcelo Pinchetti.

Si bien el fenómeno de las cervecerías parecía una moda pasajera, el tiempo está demostrando que es un rubro nuevo que llegó para quedarse. En tiempos de crisis económica profunda, los pubs ubicados en zonas neurálgicas como Pichincha o avenida Pellegrini mantienen una cierta demanda, mientras que “en 2019 la caída de los boliches alcanzó el 45%, es decir, que perdimos casi la mitad de la gente que solía venir”, agregó el titular de la CEN.

Este declive de asistencia en los boliches también repercute fuertemente en el empleo que generan estos espacios. “Por ejemplo en una discoteca con capacidad para 800 personas antes había cinco bacheros y ahora hay dos; antes había cuatro barmans y ahora hay uno o dos, se redujeron los cajeros, la limpieza, es decir, se comprimió todo un montón; inclusive, el consumo dentro del local bailable cayó un 40% el año pasado”.

No es caro

Para muchos salir a bailar implica un costo alto: la movilidad hasta la discoteca, la entrada y la consumición dentro del boliche, entre otros. Son momentos complejos que se viven en el país y las salidas nocturnas no están ajenas al recorte de presupuesto. Este, también, es uno de los factores que empuja a que la mayoría opte por juntarse en una cervecería o, un nuevo emergente, llevar heladerita llena y reposeras al parque.

Para Pinchetti “el boliche no es caro, al contrario, estamos a precios de kioscos. Tenemos muchos gastos fijos. Hay que pagar la seguridad sin importar la cantidad de gene que entre, adicionales de tránsito, de policía”.

Entre los espacios que están funcionando actualmente en verano en Rosario “hoy tenés: Blue, -único en la costa-, Listen, DM -balcarce y Tucumán-, La Misión, Pagos del Sur, Free Pass y Lotus -en Alto Rosario Shopping-”.

El referente de la Cámara entiende que “la publicidad negativa que tienen los boliches no ayuda”, pero sí admite que “ir al parque es más barato y, más aun, con el apoyo de la Municipalidad en materia de seguridad, lo cual nos parece muy acertado”.

Sobre lo sucedido en Gesell y posibles casos rosarinos similares, Pinchetti fue claro: “Lo que pasó allá fueron diez mamertos que no tienen nada en la cabeza. Este desgraciado hecho nos entristece a todos. No es responsabilidad del lugar. Es propio de las personas. Una vez que nosotros sacamos a la gente ya está, porque podemos tomar muchas precauciones, pero esos animales no los podés controlar. Esto en Rosario no pasa, porque ni pelea tenemos ya a esta altura”.

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Paladini flotante