ESTABA HACIENDO TURISMO

Atacan brutalmente a una rosarina en Ecuador

La mujer tiene 31 años y fue salvajamente agredida por dos jóvenes mientras le robaban.

Redacción Rosario Nuestro

viernes 29 de diciembre, 2017

Una rosarina de 31 años fue brutalmente agredida físicamente por dos jóvenes en Ecuador. Con el objetivo de robarle, los atacantes agarraron de sorpresa a la chica por la espalda para quitarle sus pertenencias. En primera instancia le sustrajeron una cámara fotográfica, y al momento de sacarle la mochila, la tiraron por un barranco. Durante el robo le dieron una golpiza y le hicieron ocho puntazos. Andrea Carenzo se encontraba haciendo turismo. El hecho ocurrió en el mirador del cerro Mandango en la localidad ecuatoriana de Vilcabamba.

Me libre de ser violada; estoy viva de milagro“, declaró la mujer agredida. Y detalló el triste momento que le tocó vivir: “Mientras me forcejeaban por la mochila, que yo tenía atada, no podía respirar y tratando de zafarme, caí al piso y quedé al borde del barranco. En ese momento se me lanzaron nuevamente encima. Yo seguía sin poder respirar ni moverme. Me gritaban, intenté entregarles la mochila, pero estaban tan enceguecidos que no podía hacer nada. Finalmente, me empujaron por el barranco, pegué con la cabeza contra el piso y mi cuello se dobló debajo del peso de mi cuerpo”, relató.

“Tras rodar, me levanté y empecé a correr, desesperada. Me alcanzaron en menos de cinco segundos, me tiraron de nuevo contra el piso y ahí me dieron los ocho puntazos. Gracias a Dios esa cuchilla no tenía filo sino hoy no estaría contando esto. Me dieron varias piñas en la cara y pensé que me violaban”, siguió contando la mujer de 31 años.

Andrea Carenzo logró sobrevivir al salvaje ataque y explicó cómo se desarrollaron los minutos finales del atroz hecho: “Tiré unos puñetazos pero no sirvió de nada, pude apretarle los testículos a uno y morderle una mano al otro que me tapaba la cara. Empecé a gritarles que tenía la mochila atada y que me suelten para que se las pueda dar, pero a los segundos pudieron arrancar las correas, sacármela y huyeron. Trate de salir del barranco, volví al sendero y a los pocos minutos me encontré con una pareja que llamó a mi novio y a la policía. La policía llegó y me llevaron de urgencia al hospital”.

Luego del episodio, la rosarina denunció que desde el Ministerio de Turismo de Ecuador le pidieron que no haga público lo que pasó y que la justicia de ese país mostró desinterés en el caso y no avanzó la investigación.

“Por lo que escuchamos mientras estuvimos en el pueblo, los ataques no son poco comunes en Vilcabamba, cada vez son más frecuentes y más violentos. Quizá que se conozcan historias como la mía, ayuda a que se tomen medidas para que esto no le pase a nadie más”, sentenció.

 

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