cosquín 2019

Abel Pintos y el calor de su público bajo la lluvia

Fue la noche del bahiense, a plaza llena y como en una misa se reencontró con sus fanáticas que le rindieron pleitesía sin esperar nada a cambio, sólo sus canciones.

Por Diego Montejo

miércoles 30 de enero, 2019

Por primera vez, en lo que va de esta edición 59° del Festival de Cosquín, se colgó en las boleterías el cartel de localidades agotadas. Quien lo logró nuevamente es Abel Pintos, que  en su maratónica gira veraniega,  incluye más de 70 conciertos por todo el país, en una ficha puesta para todos los programadores de festivales que buscan ante la crisis garantizar caudales de público.

Todo comenzó muy temprano, ya en la prueba de sonido las fanáticas de Abel, conocidas y autodenominadas como “abeleras”, tomaron posición sobre las puertas de acceso a la plaza Próspero Molina. Fue pasadas las 14 cuando el cantante arribó para chequear junto a su equipo de que todo estuviese bien para la noche. En ese momento, el calor hacía arder la ciudad de Cosquín, más de 32 grados de temperatura y una alta dosis de humedad, cosa poco común en esta zona, no impidió que la siesta coscoina se viera modificada por la llegada de millares de jóvenes que le pusieron palpitación a la espera del ídolo.

Folklore Rosario

Parecía indicar que un fuerte temporal llegaría pronto, sin embargo, sucedió cerca de las 2 de la madrugada, hora que Pintos subió al escenario. Primero, una ráfaga de viento fresco y después la descarga incesante de agua que duró las dos horas de su concierto. A pesar de todo, la permanente lluvia no pudo apagar el fuego de sus seguidores.

Comprometidos con cada canción y en un examen del repertorio del cantante, todos acompañaron  con sus voces cada canción. Siendo parte de este concierto, el público también tuvo su momento, Abel que los llama “su familia”, no podría ser lo que es sin ellos, incondicionales y capaces de todo por un segundo de amor de su ídolo.

Hubo temas de todos sus discos, un set folclórico con una versión de La Flor Azul a piano y voz, e incluso, un adelanto de su nuevo disco, Cien años. “Tenemos preparado un largo repertorio, así que a disfrutar”, expresó en clara complicidad con el público quien acató su mensaje sin reprobarle nada. Con respecto a la calidad vocal de Pintos, se lo notó bien a pesar de su cargada agenda. Semanas atrás, en el Festival de La Cereza en Santa Cruz se lo vio con su voz comprometida lo que generó un sin fin de preguntas sobre su cuidado y excesivo caudal de trabajo.

Folklore Rosario

El final bajo la lluvia, épico. Los baldazos de agua que desprendía el cielo sirvieron como bendición para quienes disfrutaron de un concierto que quedará en el recuerdo de Cosquín. Todos bailaron bajo la lluvia, incluido Pintos quien no pudo dejar de mirar al cielo como dando las gracias de todo lo que le sucede. Otra noche más de quien hoy es el único artista de la grilla de festivales que corta tickets. Seguro que mañana estará en otro lugar repitiendo la historia, como lo viene haciendo desde hace un tiempo. El éxito tiene sus ribetes y Pintos sabe aprovecharlos. Siempre es bueno que la ola no te lleve hacia otro lugar y dejes de ser el codiciado de la masa. Por lo pronto, eso no parece que suceda, la vida artística de este cantante goza de buena salud.

Más de Cosquín

Por otra parte, el comienzo de la mano del rosarino Leandro Lovato, mostró el grado de madurez artística del cantante y violinista, quien se emocionó por el respeto que le brindó el público de Abel  Pintos. Además dedico la chacarera La Tamara a Tamara Castro, su mentora. La plaza lo ovacionó de pie. Un verdadero logro para alguien que fue consagración en este escenario ya hace una década.

Patricia Gómez, regresó por tercera vez al Atahualpa Yupanqui, la reconquístense comenzó su actuación con el clásico Santa Fe al norte, después Oración del remanso con la participación del  reconocido bailarín Negro Valdivia, quien inspirara a Tilín Orozco en la canción Celador de Sueños. Siguió  después con Coplas de la orilla, clásico de Roque Nocetto.  En el final reclamo por más mujeres en los escenarios y se despidió con el tema Soy el chamamé.  Además dejó un claro mensaje sobre el humedal y las consecuencias  negativas del desmonte. “”El agua que nos sobra es el monte que ya no tenemos”, dijo.

Otro artista que fue recibido con los brazos abiertos por la plaza fue el bonaerense Nahuel Penisi. Con su humildad y calidad vocal, desplegó un repertorio de clásicos, entre ellos, parte de la obra de Atahualpa Yupanqui y dos temas muy relacionados con el corazón de los rosarinos: Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fito Páez y El tempano de Adrian Abonizio quien, el sábado pasado, formo parte de la delegación santafesina en la vuelta a los escenarios de la Trova Rosarina.

También  actuaron, Jaqueline Saucedo y Germán Moreno, ganadores del Pre Cosquín en pareja de baile que trajeron su propio grupo de músicos para emular una bailanta chamamécera. En el ciclo Postales de provincia, fue el turno de Santiago del Estero con un homenaje al fallecido bombisto de Los Manseros Santiagueños Fatiga Reynoso. Además,  estuvo la delegación de Tierra del Fuego y por otra parte los santafesinos de Maite y los cordobeses de Ceibo.

Grilla Miércoles 30

Quinta luna – Voces del tiempo

Ballet Camin

Los 4 de Córdoba 50 años con Las Pastillas del Abuelo, Guillermo Novelis (La Mosca), El Negro Videla, El Indio Lucio Rojas, Sergio Galleguillo, Facundo Toro.

Los Carabajal

Los Manseros Santiagueños 60 años

Por Siempre Tucu

Martín Paz

“Pampas” con Ángele Irene y Lucrecia Rodrigo

Delegación de Japón

Postales de Provincia – Salta

Ganador Pre Cosquín

Comentarios