RADIO MITRE ROSARIO

Una abogada rosarina le ganó un juicio a Google por un blog que la atacaba

Hernán Marrtínez, defensor de la mujer, dio detalles del proceso que duró diez años, al aire del programa El Puente.


Después de diez años de litigio, Susana Treviño, una abogada rosarina, le ganó un juicio a Google por los ataques que recibió a través de un blog en el que se posteaban fotos, insultos y amenazas en su contra. En diálogo con Radio Mitre Rosario, Hernán Marrtínez, defensor de la letrada, dio de talles del poceso.

Al aire del programa El Puente, Martínez explico que el conflicto, que obtuvo sentencia ayer por parte de la Corte Suprema de la Nación, data de 2009 cuando Treviño era coordinadora del departamento jurídico de la Asociación de Empleados de Comercio. "Le publican un blog en el cual se vierten afirmaciones absolutamente injuriantes. En el marco de una puja sindical le publican fotos trucadas, insultos, amenazas y demás", reveló y agregó que en su momento se notificó a Google para que elimine el sitio. "No obtuvimos respuesta entonces iniciamos una acción judicial de daños y perjuicios con una vía cuatelar para que se dé de baja inmediatamente esa publicación".

"En febrero de 2010 obtenemos resolución favorable en la cautelar, es decir que Google cumple y da de baja el blog y continúa el proceso por el daño moral y a la imagen de la doctora. Esto recién ayer tuvo sentencia favorable de la Corte Suprema de la Nación que rechaza el recurso antepuesto ante Google y deja firme la sentencia de Cámara Federal, que condena a la empresa a resarcir los daños causados", profundizó el abogado.

Para el defensor, el conflicto que se plantea en este caso y en tiempos de avasallamiento de las redes sociales es "hasta dónde una opinión es una opinión y pasa a ser una injuria o un insulto", teneiendo en cuenta que Google aludió  ala libertad de expresión como argumento en el litigio. "En primera instancia se entendió que tratándose de una cuestión de interés público no había derecho al resarcimiento entonces se rechazó la demanda. Apelada (la demanda), la Cámara revoca el fallo y entiende lo contrario: que hay un límite al derecho de opinión que es justamente el derecho de la persona a a no ser dañada en una publicación de esas características".