le quitó protagonismo

Un nene argentino se coló en la audiencia del papa Francisco y lo saludó


Un nene argentino se robó la atención de los fieles católicos el miércoles cuando escapó de las manos de su madre y corrió hacia el podio del Papa Francisco durante una audiencia general, donde se libró de un miembro de la Guardia Suiza y se puso a jugar detrás de la silla del Pontífice.

Wenzel Eluney estaba sentado en las primeras filas de la sala, donde se sitúan los enfermos, y en un momento determinado escapó de su madre y subió a la zona donde estaba sentado el pontífice celebrando la audiencia y se puso a jugar alrededor de uno de los guardias suizos y a correr por ese espacio.

La madre se aproximó con la intención de llevarse al niño a su sitio pero no pudo y explicó al Pontífice que eran argentinos y que el niño tenía un grave autismo que le impedía hablar. Francisco le dijo que lo dejara jugar allí.

Después Jorge Bergoglio se giró hacia el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Georg Gaenswein, y le dijo sonriendo: "Es argentino...indisciplinado". Durante varios minutos, el niño correteó libre por el escenario e incluso su hermana pequeña también subió para intentar, sin éxito, devolverle a su sitio.

A la salida de la audiencia los padres del niño, argentinos, pero que viven en Italia desde hace años, explicaron a los medios entre risas, que la acción del niño "no estaba programada" y que es "una de esas cosas hermosas que regala Dios".

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Paladini flotante