opinión

Toro en su rodeo

Por Andrés Cánepa.


Por Andrés Cánepa.

Ciro Seisas ganó las elecciones a concejales de Rosario. El candidato del intendente Pablo Javkin se impuso, por poco, contra su rival del peronismo Lisandro Cavatorta. Cerca quedó Anita Martínez de Juntos por el Cambio, un paso atrás Miguel Tessandori y Ciudad Futura, con Juan Monteverde, cerró la fila. Entre el primero y el último hubo sólo 9 puntos de distancia, lo que demuestra que las predicciones de una contienda reñida eran una realidad.

En la distribución de bancas, tal vez, nadie quedó muy conforme. 3 para el Frente Progresista, Frente de Todos y Juntos por el Cambio, 2 para Mejor, la fuerza de Tessandori, y 2 para Ciudad Futura. Así se renuevan esos 13 escaños que estaban en disputa y grafica la paridad en los resultados finales.

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El intendente se jugaba una parada fuerte en las urnas debido a que era su primera elección al frente del Palacio de los Leones y había puesto todas sus fichas en un outsider como Ciro. Ganó bien la interna, duplicando a sus rivales, pero tenía que ratificar en las generales. Más allá de la cercanía en los resultados finales y lo que quede por analizar, se quedó con la foto de la victoria y creció casi 10 puntos respecto a las PASO.

Si pensamos en la potencialidad de Javkin como figura política local y provincial, y el crecimiento paulatino que pretenden desde el espacio CREO y el radicalismo universitario a cargo de Schmuck y Bartolacci, esta elección tenían que ganarla para seguir construyendo sobre los cimientos. Ciro había tomado la decisión de sumarse al espacio y la partida de Lifschitz precipitó las disputas internas en un Frente Progresista que hoy, a partir de esta elección, tiene un líder de otro color político.

Sin menospreciar el potencial del Partido Socialista, con territorio y dos candidatas como Clara García y Fein, que crecieron desde las PASO hasta ayer, hoy el conductor del espacio es el intendente. La disputa, seguramente, estará de cara al armado del 2023 donde hay posturas disímiles a la hora de pensar el marco de alianzas. El PRO, hasta hoy, fue un límite para el partido de la rosa. ¿Seguirá siéndolo?

La cercanía con Lousteau y Manes, y el coqueteo de dirigentes locales de Juntos por el Cambio con él, anticipan una jugada necesaria para la emancipación del intendente Javkin del Partido Socialista y el crecimiento del espacio CREO. La intención es sumar al armado de un Frente grande también a los viejos aliados, pero hoy no está claro si están dispuestos a dejar de lado viejas disputas ideológicas para volver a tener voluntad de poder en la bota provincial, con bases distintas a las que supieron catapultar a Hermes Binner en 2007 a la Casa Gris.

En definitiva, el grupo político de Javkin dio el primer paso firme en su carrera hacia el 2023. Tal vez esperaban meter un cuarto concejal pero la paridad los privó de eso, como al resto de los frentes. Y ahora se para desde un lugar de privilegio ya que en toda la provincia el triunfo de Cambiemos fue contundente, y la grieta se había llevado puesto a cualquier frente que no acepte esas reglas.

Será un barajar y dar de nuevo en un Concejo, necesario para las reformas que tiene pensadas el intendente antes de que finalice su mandato. La muñeca política de Schmuck y el intendente buscarán seguir sosteniendo un acuerdo político que les permita contar con una mayoría que no está garantizada con las bancas propias y así seguir consiguiendo herramientas fundamentales para la gestión.
Se hizo fuerte en su rodeo, y buscará ser torazo en rodeo ajeno.

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Paladini flotante