Caso Perassi

Strumia afirmó que "Paula le tenía miedo a su esposo'' y que la golpeba


Paula Perassi fue desaparecida el 18 de septiembre de 2011 y Gabriel Strumia, el hombre acusado de someterla a un aborto fatal y destruir su cuerpo con posterioridad,no aportó ningún dato a la investigación.

Este miércoles, en el marco del juicio oral y público por la muerte de la joven Perassi, se desarrollo la primera de las tres jornadas previstas para que las partes expongan sus alegatos de clausura ante el tribunal que tiene lugar en el Centro de Justicia Penal.

Strumia se mostró indiferente sobre lo que pudo haberle sucedido, relativizó la intensidad de su vínculo amoroso y lo redujo a encuentros pautados y cuidadosos y sobre todo, se mostró como un hombre de familia y de trabajo. En cambio, sí señaló como novedad que Paula habría sufrido violencia de género de parte de su entonces pareja, unos días antes de ser vista con vida por última vez, e incluso aseguró que no sabía que la mujer estaba embarazada.

Strumia guiado por las preguntas de su defensor, el abogado Fernando Sirio, Strumia se situó en 2011. Tras detallar sus jornadas laborales intensas y ocupaciones parentales, nombró a Paula por primera vez. Confió que ella le mandó mensajes a su celular por una propaganda del taller en la camiseta de fútbol de sus hijos. En este punto, repitió para dejar en claro, que fue la joven que insistió y lo llamó sin cansancio hasta que él accedió a que se vieran personalmente.

“A fines de mayo, principio de junio, me manda un mensaje citándome en 9 de julio y San Lorenzo, me dijo que si quería salir con ella y le dije que sí”, manifestó sobre el comienzo de una relación paralela que, de acuerdo a lo que declaró, consistía en verse en un motel de Betrán los martes y jueves después de las 18.

Además se refirió a Rodolfo Ortiz de Eleguea, por entonces pareja de Perassi y papá de sus dos hijos. “Mientras que estuvimos saliendo nunca me dijo nada, hablábamos de que estábamos haciendo, que era una locura porque ella tenía pareja y yo tenía pareja, que no estaba bien. Éramos conscientes de que estábamos haciendo las cosas mal”, manifestó. A continuación, dijo que en julio la mujer le confió que mantenía “muchas discusiones con su pareja, que estaba cansada y que no aguantaba más”.

De acuerdo a su exposición ante los jueces, Strumia le aconsejó a su amante cortar la relación por un tiempo.

“Con el marido estaba todo mal, yo le decía que pensara en sus hijos, que era una locura lo que estaba haciendo”, deslizó.

“El domingo antes de que desaparezca,me llamó un par de veces en el día y después a la noche, hablamos y me comenta que había discutido con su esposo, que la había arrastrado de un brazo por el piso, que la había querido tirar por la escalera y que Lucas, el hijo, empezó a llorar y a patalear entonces la soltó. Me dijo que se había sentido descompuesta y se fue a ver a la guardia del Instituto Regional de San Lorenzo. Yo le dije que lo denuncie, que no podía cerrar la boca y ella me dijo «vos ocúpate de tus cosas, yo me ocupo de lo mío y me cortó”, relató.

El imputado brindó su versión sobre los últimos acontecimientos previos al 18 de septiembre de 2011. Mencionó que el sábado 17 ella lo llamó porque lo quería ver cerca del mediodía. Él le habría explicado que era imposible porque debía ir a probar a Rosario un auto que le iba a comprar a su esposa. “Sos un hijo de mil puta, me usaste y ahora no me das pelota, le das pelota a la gorda de tu mujer”.

El día 18 es clave en el caso. El imputado reafirmó lo expuesto por su hijo Nicolás en el juicio: estuvo toda la tarde en su casa trabajando cerca de la pileta familiar. Mencionó el llamado de Perassi a su hijo por la propaganda y también a la pérdida de su celular en su propia casa que movilizó a toda la familia en su búsqueda. Así explicaron los llamados que quedaron registrados en su teléfono desde el fijo de la casa.

El celular estaba arriba de la camioneta y tras limpiarla un poco, volvió al interior del inmueble y se preparó para salir con Roxana y los chicos a cenar a Guanabara, tal como sostuvo Nicolás en su testificación.

Sirio le preguntó si Paula le había mencionado que estaba embarazada y él lo negó. Por último y a modo de refuerzo el eje de la defensa planteada, volvió a hablar de Ortiz y su supuesta violencia contra su entonces pareja. “Me dijo que le tenía miedo”, apuntó. Aclaró que no había comentado ese dato antes por recomendación de sus abogados (a que no le crean) y que lo desestimó hasta este momento.