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Son rosarinos y sin querer crearon el primer mate anti Covid

Desde que lo lanzaron al mercado, a través de las redes sociales, tuvieron buenos resultados, pero jamás pensaron que el coronavirus les iba a dar el impulso que hoy están teniendo.


Por Ignacio Pellizzón

Sin dudas, en el ranking de los sueños de los emprendedores crear un producto que al año siguiente sea furor, debe estar entre los primeros puestos. Esta utopía se convirtió en realidad en Rosario. Un año antes de que estallara la pandemia del coronavirus, dos jóvenes rosarinos se lanzaron a fabricar un mate individual sin saber que sería un boom tiempo después. Se llama Mate Justo y es una de las novedades del año.

Cuando la psicóloga, Carla Busciglio, y el ingeniero industrial, Agustín Fernández, se casaron hace tres años, jamás pensaron que podían llegar a inventar un tipo de mate individual que sería toda una novedad en algún momento, no solo gracias al ingenio con el que lo desarrollaron, sino también a un contexto sumamente excepcional: la pandemia del Covid-19.

A diferencia del cliché de los inventores de compañías de software o aplicaciones, Agustín y Carla no estaban montando ningún laboratorio en su garage sino todo lo contrario, estaban, justamente, tomando mate. Haciendo lo que la mayoría de los argentinos hacen una tarde cualquiera. Aunque ésa tarde del 2019, no fue una más. Fue el comienzo de todo.

¿De qué se trata?, “es un mate autoajustable 100% de acero inoxidable que mantiene el agua caliente por más de cuatro horas, no filtra aire por la bombilla y no cambia su sabor, como puede suceder en productos que son similares.

Sueños de mate

“Estábamos tomando mates en casa y criticábamos algunas cuestiones de los autocebantes, porque notábamos que entraba el aire por la bombilla o el gusto no es el mismo que en un mate común y corriente, sino todo lo contrario. También, pensábamos en que las bombillas se tapaban y no succionaban el agua como correspondía”, así graficaron a Rosario Nuestro cómo se pergeño la iniciativa.

En vez de optar por realizar muchas pruebas piloto y darle vueltas al producto, “hicimos unos bosquejos de cómo lo haríamos, desarrollamos unos prototipos y directamente lo lanzamos a la venta para ver qué repercusiones tenía”, explicaron.

Por supuesto, -continuaron- “cuando vimos que había interés, mejoramos el diseño desde lo funcional hasta lo estético para que sea más atractivo para la venta”, destacaron, y agregaron: “Nos volcamos a un material como el acero inoxidable porque es muy noble y no invade para nada el sabor y, además, tiene muy buena estética, es elegante y le da continuidad al termo que de por sí ya es de acero inoxidable”.

No todo fue color de rosa. Hubo contratiempos y dificultades como en cualquier emprendimiento. Si bien se inclinaron de lleno a su idea y no le dieron vueltas para lanzarlo al mercado, sí tuvieron el desafío de lograr que el agua durara caliente más de cuatro horas con la innovadora tapa “Mate Justo”.

Inclusive, pensaron en que el producto pudiera ser utilizado como un termo cualquiera que pudiera transportar agua caliente, ya sea para tomar mate en algún momento del día llevando el aplique por separado o, simplemente, para transportarla. Eso sí, el agua debía mantenerse a temperatura durante, por lo menos, ocho horas. Y lo lograron.

Amor y redes

Desde que se casaron hace tres años, Carla y Agustín siempre tuvieron la ilusión –como muchas personas- de crear algo personal, algo que les permitiera emprender para cumplir un sueño, un objetivo. No les interesaba ganar dinero, sino cumplir con ese ideal. No sólo lograron ese objetivo, sino que además alcanzaron materializar económicamente el sueño.

“Apenas lanzamos ‘Mate Justo’ tuvimos muchas repercusiones a través de las redes sociales como Instagram y Facebook. No solo por parte de gente amiga, sino también de distintas partes del país que pretendían conocer más sobre el producto y pensaban en comprarlo”, explicaron.

De hecho, “cuando encaramos el proyecto no pensamos que podía funcionar tan rápido, pero la realidad es que tiene mucha aceptación por parte de muchas personas que todos los días nos escriben para que les enviemos uno o dos”, señalaron.

Pero el hecho insólito de que una pandemia acechara al mundo entero, fue un click que motivó aún más el consumo de “Mate Justo”, una suerte de mate anti-Covid. Sin embargo, la demanda creciente del producto también trajo aparejado algunas complicaciones, justamente, por el coronavirus.

“Sinceramente la pandemia, por un lado, nos benefició porque generó que muchas personas apostaran por nuestro emprendimiento para evitar compartir el mate por motivos de público conocimiento, pero, por otro, nos perjudicó porque muchos proveedores tuvieron que cerrar sus puertas por ende se nos dificultó la logística”, afirmaron.

“Igualmente, no bajamos los brazos, intentamos resolver el problema incorporando nuevos procesos de producción y apostando a empresas rosarinas para sortear los obstáculos que la propia pandemia nos impuso”, concluyeron Carla y Agustín.

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Paladini flotante