Caren Schibelbein, delegada del Inadi

"En el país todavía hay mucho discurso racista y discriminación"

"Vengo del radicalismo y si hay alguien que ha peleado por los derechos humanos es mi partido”.
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Caren Schibelbein se define como una “militante radical de toda la vida”. Estuvo a cargo del espacio de diversidad de la UCR nacional bajo la gestión  del mendocino Ernesto Sanz. Hace dos años fue designada como delegada regional del INADI en la provincia. Según la funcionaria, su trabajo es hacer un organismo de puertas abiertas que dialogue con la sociedad civil.

La primera consigna que el Presidente les propuso a sus funcionarios apenas asumieron, fue abrir los organismos a las necesidades de la gente.  Schibelbein cuenta que lo primero que hizo en su gestión fue "rescatar el diálogo del instituto” tanto con la provincia, los municipios y comunas como con las entidades de la sociedad civil.

Según la funcionaria, anteriormente se trabajaba con pocas entidades. El propósito de su equipo fue ampliar el abanico de instituciones participantes y sacar el INADI a la calle. "Antes, la única forma de llegar era mediante una denuncia y la institución tiene que estar al servicio de la gente, salir de la oficina”, indica.

Para la delegada regional, las temáticas que antes se trabajaban se ampliaron notablemente, sobre todo el trabajo en diversidad sexual, discapacidad y diversidad cultural que está relacionado con inmigración y el trabajo que llevan adelante en conjunto con la Secretaría de Derechos Humanos.

Su mirada sobre los derechos humanos

En política de derechos, la funcionaria manifiesta que se sigue trabajando sobre la línea de memoria, verdad y  justicia y con los juicios a los responsables de crímenes de lesa humanidad de la última dictadura cívico militar. Aunque asimismo aclara que los derechos humanos también “son los de hoy”.

Sobre la polémica frase del Presidente de que “hay que acabar con el curro de los derechos humanos” y el cuestionamiento de las cifras de desaparecidos por parte del secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Loperfido, la funcionaria opinó: "El secretario de Derechos Humanos de la Nación fue muy claro cuando se habló del tema de los números. Lo que puedo decir que el número de 30 mil desaparecidos es una bandera que hay que mantener siempre en alto para seguir peleando por el ´Nunca Más´. Yo vengo del radicalismo y si hay alguien que ha peleado por los derechos humanos es mi partido”.

Acerca de los casos de violencia institucional que se registraron en Rosario en los últimos años, Schibelbein relata que el INADI ha tenido intervención por medio de la Dirección de Violencia Institucional  y la Secretaría de Derechos Humanos, todo en un trabajo coordinado entre las tres dependencias.

“Después de lo que fueron las marchas de `Rosario sangra´, nosotros nos reunimos con los familiares de las víctimas en conjunto con el secretario de Derechos Humanos Abruj que también estuvo presente. Cada vez que hay algún caso así se toma intervención”.

La política  partidaria había que discutirla en la vereda del Inadi y no adentro, yo soy un convencida de que hay ciertos temas que no se pueden usar para hacer política”

“Con el colectivo trans tenemos todos una gran deuda”, dice al mismo tiempo que manifiesta su preocupación por la vulneración de derechos sobrellevados históricamente por la comunidad LGTB. “Hemos conformado mesas de diálogo tratando temas como el acceso a la salud en un trabajo en conjunto con la provincia de Santa Fe”.

En ese mismo sentido, Schibelbein explica: “Desde el primer momento convoqué al diálogo porque me parecía importante escuchar. La verdad que lo que siempre planteé es que la política partidaria había que discutirla en la vereda del INADI y no adentro. Soy una convencida de que hay ciertos temas que no se pueden usar para hacer política”.

"A mí nunca me van a encontrar es una discusión que no tenga que ver con defender los derechos de las personas"

La discriminación un discurso arraigado

Otra de las políticas de trabajo está referida a los inmigrantes de países limítrofes como también de otros destinos. “Lamentablemente hay mucha discriminación y todavía está muy arraigado el discurso racista que está muy latente en algunas prácticas como expresiones y modos de hablar que a la larga, terminan llevando a actitudes discriminatorias”, lanza. Para ella, los que más sufren esta situación son los flujos inmigrantes de países como Paraguay, Perú y Bolivia.

Otra de las problemáticas que atiende el INADI es la discriminación y violencia verbal contra las mujeres. "Muchos casos se dan en el ámbito laboral, además de la violencia simbólica muy expresada en los medios de comunicación. La lucha de los colectivos feministas puso en vista estas situaciones que sufren las mujeres expresadas en los micro machismos que comúnmente se naturalizan y se vuelven comunes", detalla. Schibelbein añade: “Estos meses que quedan del año la idea es trabajar con periodistas ya que muchas veces la violencia simbólica parte del desconocimiento”.

Uno de los grupos  más castigados por la discriminación son los chicos de los barrios alejados de las luces, el pavimento y los servicios. Muy vulnerables ante situaciones que a veces se naturalizan, como la persecución por parte de las autoridades policiales o la estigmatizante denominación de “portación de cara”.

Usar gorra, zapatillas desatadas o ser moreno es un condicionante para no acceder por ejemplo a un lugar de diversión como un boliche de moda, aunque el derecho de admisión ya no forme parte de la reglamentación vigente. “Cuando les preguntás, te dicen con naturalidad que a ciertos boliches no van porque saben que no los van a dejar entrar”, se lamenta la delegada.

“Por acción o por omisión, el Estado es muchas veces culpable de estas cosas”

“Por acción o por omisión, el Estado es muchas veces culpable de estas cosas”, sostiene y prosigue: “Yo creo que se ha avanzado mucho en discapacidad, sobre todo con el empoderamiento de las personas con capacidades diferentes. Con respecto a la accesibilidad, hablar de ciudades inclusivas y accesibles no sólo tiene que ver con la silla de ruedas o el bastón blanco. Una ciudad inclusiva tiene que ver con ser igual para todos. Es aquella en la que por ejemplo no se necesita un estacionamiento para discapacitados. Es cambiar el paradigma y no sólo pensar en generar diferencias”.

Oficinas de atención en la provincia

La entidad cuenta con dos oficinas en la provincia. La sede de la delegación se encuentre en la ciudad de Santa Fe donde Caren Schibelbein tiene su despacho. En Rosario, el organismo funciona dentro de la Defensoría del Pueblo adonde la delegada viaja dos veces por mes para atender las consultas más relevantes. Cada jurisdicción tiene libertad de acción y decisión política, pero funciona bajo un eje de gestión a nivel nacional, atendiendo cada una las necesidades propias de cada territorio.

 

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