Coronavirus

Sin aglomeraciones de gente, el Día de la Madre se vivió de manera pacífica y responsable

Los restaurantes de la ciudad no se vieron abarrotados de gente. Aquellos que pudieron sumar mesas al aire libre, tuvieron la posibilidad de incrementar sus comensales, sin embargo las altas temperaturas hicieron que pocas personas circularan por la ciudad.


Un Día de la Madre totalmente atípico por el contexto de pandemia, resultó tranquilo y responsable en la ciudad de Rosario ya que a grandes rasgos se respetaron las medidas de prevención impuestas para evitar la propagación del coronavirus.

Los bares y restaurantes de la ciudad no se vieron abarrotados de gente, a diferencia de otros años en donde las mesas largas eran las protagonistas. Aquellos que pudieron sumar mesas al aire libre, tuvieron la posibilidad de incrementar sus comensales, sin embargo las altas temperaturas hicieron que se vea muy poca gente transitando en la ciudad.

Dentro de los locales gastronómicos la imagen fue la de un festejo que cumplió con las medidas y protocolos adoptados en el marco de la pandemia.

Las familias se volcaron a los comercios para celebrar el Día de la Madre, pero no tanto a los restaurantes. Tanto el uso de barbijos como el distanciamiento como el nivel de ocupación resultaron denominadores comunes.

En los bares y restaurantes no hubo colas de gente esperando por una mesa. Tampoco se observó demasiada gente paseando, pero sí se pudo observar a gente haciendo “guardia” en las inmediaciones de algunas pollerías y brasearías, lo que puede significar que el take away funcionó mejor.

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Paladini flotante