opinión

Si es lo que realmente piensa, preocupa y mucho

domingo 11 de noviembre, 2018

“No me preocupa nada”, repitió Edgardo Bauza en tres oportunidades durante la conferencia de prensa tras la caída en Tucumán, cuando se le preguntó por la actualidad de Central en la Superliga donde lleva ocho encuentros sin ganar y sumó apenas tres puntos de los últimos 24.

¿Realmente nada le preocupará al Patón o utilizó su modus operandi más reciente de responder irónica y desafientemente? Sólo él lo sabrá, aunque uno tiene la convicción que puertas para adentro el técnico piensa bien diferente de una campaña en el campeonato de cada fin de semana que empeora fecha a fecha.

Claro que es completamente lógico que Bauza, en su análisis del partido frente a Atlético haga hincapié en que sus dirigidos debieron haberse llevado al menos el empate del José Fierro. Es que por situaciones de riesgo, aún faltándole generación de juego, el ping pong puede darle la razón.

El tema es que desde que le ganó 2-0 a San Martín en el Gigante por la fecha tres y se subió a la cima con puntaje perfecto, disputó ocho encuentros por Superliga de los cuales no ganó ninguno, lo que hizo que el promedio empiece a ser tema recurrente, tanto el actuales el que se proyecta hacia la próxima temporada.

Con respecto al desarrollo de cada uno de estos partidos de la racha negativa, algunas actuaciones fueron paupérrimas como la del 0-4 en Arroyito ante Unión y otras dejando una imagen, cuanto menos, de mayor competitividad como en el empate en la Bombonera ante Boca. Lo cierto es que nunca se llevó el premio mayor.

Frente al Decano el último viernes, las chances propicias para convertir estuvieron, antes de ponerse en ventaja y cuando el local lo había dado vuelta en el rato que pudo jugar al fútbol al ras del piso como bien sabe. Es cierto, ahí está en lo correcto el Patón, su equipo tranquilamente pudo haberse llevado un punto del norte del país, pero el análisis de este pobre presente auriazul debe ser más amplio.

La elaboración de juego sigue siendo un gran déficit, sigue necesitando demasiado de la pegada del Colo Gil en las pelotas detenidas para llevar peligro o como ante Atlético, errores del rival. Sumado a ello, con los atenuantes de las lesiones, sobre todo la de Caruzzo, de la solidez defensiva del arranque del ciclo queda poco y nada.

Tan cierto es que el Central de Bauza está a dos partidos de un título que necesita ganar para sacarse una pesada mochila de encima, como que el equipo no termina de aparecer en la dimensión que podría, por los nombres propios con los que cuenta.

Por lo tanto, si de verdad al Patón no le preocupa nada, ni el funcionamiento, ni los resultados, ni el promedio, eso será lo más preocupante.

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