Se triplicaron los casos de sífilis en Argentina


De acuerdo con la Fundación Huésped la sífilis es “una infección de transmisión sexual (ITS) producida por una bacteria llamada Treponema Pallidum que afecta tanto a varones como a mujeres”. Puede ser congénita (transmitida de madre a hijo durante el embarazo) o adquirida (transmitida por vía sexual o por transfusión de sangre). Es una enfermedad fácil de tratar y curar. Sin embargo, en caso de no ser tratada puede generar complicaciones.

Se transmite a través de relaciones sexuales (vaginales, anales u orales) sin preservativo con una persona que tenga sífilis, a través del contacto con las lesiones de la piel o de las mucosas, ya sean chancro o sifilides. También, se puede transmitir de la mamá al bebé durante el embarazo.

La enfermedad tiene cuatro fases: primaria, secundaria, latente y terciaria. Los síntomas aparecen dos o tres semanas después de contraer la bacteria.

– En la primera, llamada fase primaria, se presenta una pequeña llaga o úlcera indolora llamada chancro que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo donde hubo contacto. Las zonas más comunes son la boca, ano, vagina o pene. Generalmente, es única y tiene bordes con relieve. La llaga o úlcera no duele, por lo cual es posible no detectarla. El chancro desaparece sin ningún tipo de tratamiento después de entre 3 y 6 semanas.

– En la segunda, llamada fase secundaria, después de seis meses o más de desaparecida la llaga puede aparecer erupción (o ronchas) en el cuerpo. Sobre todo, en el tronco, palmas y plantas. También, pueden aparecer lesiones en la boca, fiebre, aumento generalizado del tamaño de los ganglios y caída del cabello.

– En la tercera, llamada fase latente, no hay síntomas y puede permanecer de esta manera durante muchos años. Sin embargo, puede detectarse mediante una prueba de laboratorio.

– La última, o fase terciaria, puede empezar después de un tiempo de tener sífilis sin haber recibido tratamiento. Los síntomas pueden incluir dificultad de movimiento de brazos y piernas, parálisis, entumecimiento, ceguera y enfermedades del corazón.

"Se trata de una enfermedad que tiene cura pero está en aumento desde 2013. Vemos que bajaron los casos de sida pero aumentaron los de sífilis, y eso quiere decir que la gente no se cuida", dijo el infectólogo Jorge Lattner.

"Hay un conjunto de situaciones que están haciendo que los casos aumenten: por un lado, la disminución de la tasa de infecciones por HIV que venimos viendo en los últimos años, ya sea porque hay diagnósticos precoces o por los tratamientos de alta eficiencia de la actualidad, que hacen que la gente se asuste mucho menos y empiece a no cuidarse", aseguró Lattner.

Por otro lado, "hay costumbres distintas que fueron apareciendo en los últimos cinco o seis años y hacen que los jóvenes tengan un sexo mucho más libre y con menos compromiso, y a eso hay que sumarle también el hecho de que hay drogas recreativas que se usan en las previas o en reuniones donde la gente baja las inhibiciones y tiene sexo", puntualizó el especialista.

Acerca de su tratamiento y prevención

La sífilis se trata y se cura con penicilina, que es un antibiótico. En caso de que la persona haya tenido sífilis por menos de un año, es necesaria sólo una dosis. Si fue por más tiempo, necesitará recibir más dosis.

Si no es tratada, la sífilis permanecerá en su cuerpo y, eventualmente, puede afectar el corazón, el cerebro, los ojos y otros órganos. También, se puede transmitir a otras personas.

Desde la Fundación Huésped advierten que la única manera de prevenirla es mediante el uso del preservativo durante toda la relación sexual. También, en el caso de las mujeres embarazadas, controlando el embarazo para, en caso de tener sífilis, evitar la transmisión al bebé.