Running: cómo preparar una carrera de larga distancia

Una alimentación alta en carbohidratos y el entrenamiento progresivo son importantes para llegar en óptimas condiciones a la meta. Sin embargo, el principal motor es la confianza en uno mismo.

Por Gimena Rubolino

miércoles 28 de febrero, 2018

En la Argentina, el running se ha convertido en los últimos años en un deporte que cada día tiene más adeptos y en el que algunos eligen salir a correr para estar en forma y participar de maratones, mientras que otros lo practican como hábito saludable sin intenciones de competir, simplemente en busca de reducir el estrés, relajarse, pasar un buen momento y dormir mejor.

Una investigación encargada por la marca deportiva Mizuno, especialista en tecnología aplicada al running, reveló que en la Argentina el 60 por ciento de los runners son hombres, con un promedio de edad de 31 años.

Correr muchos kilómetros genera un desgaste mayor en el cuerpo, en relación a las carreras cortas u otras actividades.

Para preparar una carrera de larga distancia es necesario establecerse un plan de entrenamiento con ejercicios específicos y “fondos” (se denomina así a las corridas largas) de más de una hora y media de duración. Los fondos suelen incrementarse con el correr de la semana.

El fisioterapeuta Álvaro Blein sostiene que antes de la carrera es fundamental establecerse un objetivo y entrenar en forma progresiva: “Esto dosifica los esfuerzos y evita lesiones”, agrega.

Por su parte, el profesor de Atletismo Bernardo Eugenio Pignataro explica que “los modos de entrenamiento deberían variar sensiblemente en relación a los objetivos de la persona y el grado de adecuación a la actividad”.

También Pignataro recomienda “realizarse un control médico antes de embarcarse en una carrera de larga duración”.

Los chequeos médicos son una herramienta de análisis muy importante para tener referencias específicas del estado de salud. Pueden develar algún tipo de particularidad en la persona y eso puede constituir un punto inflexible a la hora de plantear la actividad física a través de estas observaciones”, afirma.

En cuanto a los riesgos posibles de estos deportistas, del informe de Mizuno se desprenden datos tales como que dos de cada diez corredores declaran haber sufrido algún tipo de lesión asociada a la práctica de este deporte en el último año.

Las lesiones más comunes son en rodillas (41 por ciento) y tobillos (27 por ciento). En este sentido, consultado por La Capital, el traumatólogo y deportólogo rosarino Carlos Lancellotti sostuvo que “los deportistas con lesiones de rodilla deben evitar las superficies duras y correr sólo por el césped, con un buen calzado”.

El agua es la bebida por excelencia presente en todas las fases de la práctica deportiva: antes (63 por ciento), durante (57 por ciento) y después (64 por ciento).

Los corredores se preparan antes de la práctica con líquidos (agua, frutas, lácteos, bebidas isotónicas) y alimentos energéticos (carbohidratos, barras de cereales).

Durante el entrenamiento se hidratan con agua o bebidas deportivas (24 por ciento) y después con alimentos que favorezcan la rápida y adecuada recuperación.

Consejos útiles para tener en cuenta:

– Analizar el recorrido de la prueba que se va a correr para prepararse específicamente.

– Es conveniente fijarse pequeños objetivos a lo largo del recorrido. Esto ayuda a no perder la motivación durante la travesía.

-Buscar apoyo en la familia y amistades, que se coloquen en diferentes puntos del recorrido para animar.

– No agobiarse con el cansancio.

– Confiar en uno mismo. Si se entrena bien, esto generará una autoconfianza que permitirá visualizar el objetivo.

 

 

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