La propuesta de CAME

Para los representantes de la mediana empresa, el bono de cinco mil pesos es «una aspirina»


Ricardo Diab, vicepresidente 2º de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), aseguró que el sector no está en condiciones de pagar el bono de cinco mil pesos acordado este martes entre el gobierno y la CGT.  Para Diab, la situación de las medianas empresas es «asfixiante» y aseguró que muchas están «al borde del abismo». Además, apuntó al gobierno: «El Estado nos carga continuamente con esta responsabilidad». La CAME, sin embargo, ofreció una alternativa: pagar el bono en tres pagos no remunerativos y a cuenta de futuras negociaciones.

«La semana pasada estuvimos reunidos con el ministro de Producción, Dante Sica. Había referentes de todo el país, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, y cada uno expresó la problemática asfixiante que están atravesando. Muchos de ellos están al borde del abismo», describió Diab. Y detalló: esa situación asfixiante implica ventas negativas y las pocas posibilidades de salir de esta circunstancia, como es no poder financiarse por los altos costos que tienen las tasas de intereses.

Para el representante de CAME en Rosario, es muy difícil llevar adelante el acuerdo. Sin embargo, el empresario aseguró que hay una propuesta resuelta desde la Confederación en cuestión: pagar el bono en tres veces (diciembre, enero y febrero) no remunerativos  y a cuenta de futuras negociaciones.  «Es el esfuerzo que podemos hacer desde nuestro sector, con, incluso, representados nuestros que están disconformes por no poder afrotnar esta circunstancia», remarcó.

«No estamos en condiciones de un día para el otro afrontar esto. Creemos que el Estado tiene que partir de una ayuda superior. Esto es una aspirina, un gesto. Y esperemos que no haya otro tarifazo porque automáticamente se va a diluir, como ha ocurrido en todos los aumentos y nuevos aportes que tuvo el asalariado y que no se notó en las ventas», continuó Diab. Y finalizó: «Además, creo que no está bien que sólo lo pague el privado y no el gobierno. El Estado nos carga continuamente con esta responsabilidad».

La CGT acordó un bono de fin de año de $5.000 y desactivó la posibilidad de un nuevo paro