Otra noche de terror: casas baleadas en Rosario de punta a punta

En la noche de este martes se registraron cinco violentos ataques a tiros a viviendas en distintas zonas de la ciudad.


La violencia recrudece en Rosario sin control, escala de forma incesante sin un freno. Entre la noche del martes y la madrugada del miércoles se registraron al menos cinco violentos ataques a tiros a casas en distintas zonas, que si bien no dejaron heridos, no hacen más que ratificar que la ciudad está inmersa en una problemática que aún está lejos de tener solución.

Uno de los ataques a tiros fue minutos después de las 22 en Castellanos al 3400 en el sudoeste rosarino donde un hombre de 48 que habita la casa relató al personal policial que sufrió varias detonaciones de arma de fuego en el frente de su vivienda.  Por otra parte, un ataque similar se dio en la misma zona en un domicilio ubicado en Repúblicas Árabes al 2200, cuando sicarios pasaron por el lugar y realizaron varios disparos al frente de la vivienda. No se registraron lesionados en ninguno de los hechos.

Otro de los hechos se registró alrededor de las 22.30 en Del Campo al 5000 en la zona sur cuando sicarios pasaron por el lugar y efectuaron múltiples disparos contra el frente de una vivienda. Un hombre que habita esta casa constató cuatro impactos en el portón y se encontraron seis vainas servidas calibre 9 milímetros, más una nota amenazante con un número de celular.

Casi a la misma hora en Pasaje Franco al 1800 en la zona norte de la ciudad, dos hombres a bordo de una motocicleta pasaron por el lugar y realizaron disparos contra la vivienda, provocando daños en la camioneta Eco Sport que pertenece a la moradora de la casa, una mujer de 50 años. El vehículo presentaba impactos en una de las puertas y en el parabrisas.

Por último, cerca de la medianoche en Pasaje Ariel al 600 bis en el noroeste de Rosario, una mujer de 52 años que habita la casa relató que cuando se estaba yendo a dormir notó un agujero en la pared de una de las habitaciones que da a la calle y al lado de la cama observa una ojiva, que es la parte delantera de un proyectil, la cual entregó a la policía.