EN WASHINGTON

Nación negocia los ajustes del FMI para evitar un impacto negativo en las urnas


El Gobierno negociará un aplazamiento con el Fondo Monetario Internacional. El motivo es por la solicitud de la entidad para mejorar los ingresos por el aumento de impuestos, y así evitar un impacto negativo de medidas impopulares en las urnas al menos hasta después de octubre.

El pedido del organismo se da tras la tercera revisión de la economía argentina. El Director Ejecutivo informó que la recaudación fiscal del país está descendiendo en términos reales más de la cuenta. Situación que pone en dudas la futura posibilidad de pago de los compromisos externos.

A su vez, el Directorio Ejecutivo aprobó el depósito de 10.870 millones de dólares pero fue contundente con Argentina. De este modo, prevén que no llegará al déficit cero que promociona el Gobierno. En tanto, el marcado anticipa que habrá un déficit fiscal primario de 40.000 millones de pesos en 2019.

En este marco, el FMI propone una serie de medidas como que el ancla continúe sobre los salarios del sector público, es decir, que este año crezcan debajo de la inflación. Además, pasar a unos 100.000 argentinos de la categoría monotributo a Responsable Inscripto para que pague más impuestos.

También pretenden elevar el IVA al 21 por ciento para todos los productos y servicios. Acción que encarecería el precio final de algunos alimentos, del gas, la construcción y la medicina prepaga. Por este motivo, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, viajarán a Washington para participar de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial.

Ambos funcionarios se reunirán con la directora general, Christine Lagarde, y le solicitarán un nuevo gesto para no seguir con la suba de la presión impositiva; la cual será récord histórico este 2019 y una de las más altas del mundo.