Mitos y verdades sobre el sol y la piel

Los especialistas brindan consejos básicos para proteger la dermis durante el verano.

Por Gimena Rubolino

lunes 8 de enero, 2018

  1. Varias horas después de haber terminado la exposición, los rayos UV o UVA, siguen provocando daños en la piel y pueden provocar cáncer de piel.

Verdadero. Una investigación publicada en la revista Science, aclara que en las siguientes tres o cuatro horas estando ya a la sombra, aún pueden producirse lesiones y roturas en el ADN que son las que conducen a las mutaciones del cáncer de piel. Esto es, estando a la sombra -tras haber tomado el sol- nuestra piel sigue sufriendo igual por la radiación que cuando estábamos tomando el sol.

  1. Tanto las pieles claras como las oscuras pueden usar un protector solar factor 15.

Falso. La Sociedad Argentina de Dermatología indica que las pieles oscuras pueden usar factor 15 pero las claras tienen que usar 30. Estas indicaciones van también para los que hacen deportes al aire libre. Según la SAD, hay que “aplicar en toda la piel 20 minutos antes de la exposición y renovarlo cada 2 horas con la piel seca o cada vez que uno sale del agua y se frota o se seca”.

  1. El sol daña por efecto acumulativo.

Verdadero.  El doctor Alejandro Turek, especialista en Oncología afirma que “la exposición a los rayos ultravioletas (UV) es de 22% a los 18 años, 46 % a los 40, 73% a los 60 y del casi 100% entre los 60 y 78 años. Es decir que el cáncer de piel es más frecuente a mayor edad. El 80% de la radiación solar se adquiere en edad adulta”.

  1. Los bebés deben usar un protector solar que esté específicamente formulado para ellos a partir de los 6 meses y no deben ser expuestos al sol.

Verdadero. La piel de los bebés es mucho más delgada que la de un adulto. Además los bebés no controlan su temperatura corporal y su sudoración en forma eficiente. Los mecanismos de defensa de la piel se encuentran aún inmaduros. Por ello, se encuentran más vulnerables a los rayos UV, deshidratando la piel con mayor facilidad.

  • Los rayos UVB son iguales que los UVA.

Falso. Los Rayos UVA son los que penetran en la dermis profunda, envejeciendo las células y causando daño indirecto sobre el ADN. Esta produce menor enrojecimiento que los rayos UVB, motivo por el cual antiguamente se pensaba que eran inofensivos. La mayor parte de las camas solares emiten este tipo de rayos que, según se ha probado, aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel. El 90% de las radiaciones provocadas por el sol son UVA.

Los Rayos UVB son los que causan daño directo sobre el ADN, son los principales responsables de las quemaduras producidas por el sol y se cree que causan la mayor parte de los cánceres de piel.

  1. Cuanto más corta es la sombra, más fuerte está el sol.

Verdadero. De hecho, esta es una técnica muy clara y efectiva para enseñarles a los más chicos cuándo deben quedarse a resguardo. Si la sombra reflejada en el piso es más pequeña que la estatura, no es conveniente exponerse al sol.

  • Si está nublado no es necesario aplicarse protector solar.

Falso. Las nubes dejan pasar hasta el 85% de los rayos ultravioleta por lo que resulta necesario aplicar el protector solar. Es necesario usar el protector solar de 20 a 30 minutos antes de la exposición. Este es el tiempo que demora en absorberse en la piel y ser efectivo.

  1. Es conveniente evitar estar al aire libre entre las 10 y 16 horas.

Verdadero. Estos son los horarios con mayor intensidad de radiación por lo cual debería evitarse estar al sol durante esta franja horaria. Si se practica un deporte al aire libre es mejor salir a primera hora de la mañana o esperar a que baje el sol.

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