Los avances de la Ciencia en la reproducción asistida

La palabra de Carlos Carrere, director médico de Procrearte en relación a las ventajas actuales en tratamientos de fertilidad y embarazo.

Por Gimena Rubolino

miércoles 19 de septiembre, 2018

Es una realidad que el mundo ha cambiado y existen diferentes modelos de familia: monoparentales, ensambladas y algunas parejas que por distintas circunstancias deciden buscar un hijo pasados los 40 años.

Dentro de este contexto, el especialista en medicina reproductiva y Director médico de Procrearte, Carlos Carrere, se refirió a las principales causas de la infertilidad y los avances en materia de reproducción asistida.

Según Carrere, “la reproducción asistida vino para resolver los problemas de comunicación entre el espermatozoide y el óvulo, ese fue el inicio del fundamento de la fertilización in vitro. Pero hoy, con el avance de las técnicas asistidas y con los cambios sociales que hay -donde la mujer desea ser madre con más años y después de haberse desarrollado profesional y laboralmente- la mayor causa de consultas de procedimientos por reproducción es por fallas ováricas o por envejecimiento ovocitario”.

Explicó que “hay reproducción asistida de baja complejidad, como es simplemente una inseminación, que es poner los espermatozoides en el útero el día que la mujer está ovulando o la fertilización, que es extraer los óvulos y junto a los espermatozoides ponerlos en un medio de cultivo y transferir el embrión ya formado”.

Carrere recordó que “el primer nacimiento por fertilización in vitro, fue en Londres en el año 1978. A partir de allí, muchos paradigmas han ido cambiando y muchos avances se han desarrollado. Hace 40 años era impensado que un hombre sin espermatozoides pudiera tener un hijo”.

Y continuó: “También fue difícil de pensar hace 30 años atrás, cuando se desató la crisis del sida, que una pareja con sida pudiera tener un hijo. Hoy lo pueden tener sin ningún riesgo y gracias a la reproducción asistida pueden evitar la transmisión vertical de la enfermedad”.

Era impensado además, hace 15 años atrás, que una mujer pudiese guardar sus óvulos para el día de mañana tener un hijo cuando ella lo deseaba. Hoy con las técnicas de identificación de óvulos una mujer puede programar su maternidad. Ella sabe que después de los 35 años el nivel de fertilidad va a decaer, de este modo puede guardar los óvulos y conservarlos hasta el momento que consolide su pareja y tener su hijo a los 40 años”, amplió.

Destacó que “hay muchos paradigmas que se rompieron. Otro avance es que se puede realizar un estudio genético en el embrión y saber que lo que va a transferir no tiene daño genético”.

Actualmente se pueden realizar estudios genómicos en la pareja, que si esa pareja tiene el riesgo de trasmitir una mutación génica, ellos no la sufren pero la portan y a través de los estudios se puede evitar que esa enfermedad se trasmita a sus hijos”, finalizó.

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