Los 10 principios de la Alimentación Sana

A la hora de pensar en comer saludable es necesario incorporar determinados hábitos para que el cambio pueda sostenerse en el tiempo. Jonathan Bailor explica cuáles son estos pasos, en el libro “El mito de las calorías”.

Por Gimena Rubolino

lunes 2 de julio, 2018

  1. Dejar de contar calorías: según Bailor no existe ningún programa o herramienta accesible a personas ajenas a la ciencia que mida con precisión cuántas calorías quemamos. Además, ingerir menos calorías o quemar más no produce que el organismo elimine grasa por sí solo. Estudios han demostrado que los ratones con obstrucciones extremas empiezan a quemar órganos vitales para obtener energía antes de haber quitado toda la grasa corporal con ese mismo fin.
  2. Cambiar una pérdida de peso a corto plazo por una pérdida de grasa y una mejora de la salud a largo plazo: el paso más importante es deshacerse de las herramientas que fomentan el hambre como la balanza. “Hasta que no dejemos de preocuparnos por el peso corremos el riesgo de volver a caer en prácticas antiguas que ya sabemos que no funcionan. Hay que centrarse en estar más sanos” explica el autor.
  3. Fijarse objetivos realistas: se ha demostrado que la circunferencia de la cintura es un indicador mucho más preciso de la salud y de la estética a largo plazo que el peso. Es conveniente medirse la cintura no más de una vez al mes y hacerlo el mismo día de la semana y a la misma hora para garantizar que la medida sea lo más precisa posible. Con el paso de los meses, podrán verse los avances de forma progresiva.
  4. Aprender a leer las etiquetas de los alimentos: los ingredientes positivos que tiene un producto es el aporte de fibra, proteínas, vitaminas, minerales y cuantos menos ingredientes tenga más sano es el alimento. Otra señal afirmativa es el bajo contenido de azúcares. De todas maneras, es conveniente priorizar los alimentos naturales sobre los industrializados, son los más saludables.
  5. Comprar los alimentos al por mayor: es preferible comprar en cantidades abundantes para reducir costos y congelar alimentos para que duren más tiempo.
  6. Aprender a elegir “caprichos” sanos: entre las opciones recomendadas se destacan huevos duros o pasados por agua, verduras sin almidón con guacamole, frutos secos o semillas, barras de proteínas con el mínimo de azúcar posible, batidos sanos, frutillas, etc.
  7. Optar por los batidos verdes: el autor recomienda preparar licuados con espinacas, una porción de proteína en polvo, frutillas, hielo y agua. Sostiene que es una excelente forma de consumir verduras sin almidón.
  8. Cuidarse en los eventos sociales: como recomendación general lo ideal es no asistir con mucho apetito a las reuniones. Es conveniente consumir una fruta o proteínas antes para evitar comer descontroladamente.
  9. Tomar mucha agua y té verde: el organismo necesita un mínimo de ocho vasos para quemar grasa de forma efectiva. Además, tomar agua fría de forma constante acelera el metabolismo basal. Los estudios demuestran que por cada 30 mililitros de agua fría que tomamos, quemamos unas dos calorías adicionales. El té verde también colabora en esta tarea por lo que es recomendable su consumo.
  10. Olvidarse de la perfección: el autor resalta la importancia de proponerse objetivos realistas para poder alcanzarlos y valorar los resultados poco a poco. En esta búsqueda el ejercicio tiene que ser un aliado y cuánto más intenso sea mejores resultados se obtendrán.

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