RADIO MITRE ROSARIO

Las Maldiciones: un reflejo de la política actual con las marcas del pasado

Previo a la exposición, en el Centro Cultural Fontanarrosa, la escritora Claudia Piñeiro dialogó con el programa El Puente.

Redacción Rosario Nuestro

sábado 2 de junio, 2018

La Feria del Libro continúa en Rosario con actividades, charlas y los 48 stands que se emplazaron en el Centro cultural Fontanarrosa desde el 24 de mayo y hasta el 4 de junio. Este sábado por la tarde, se presentará la escritora, guionista de televisión, dramaturga y contadora argentina, Claudia Piñeiro quien además de la presentación del libro “Maldiciones”, dará un repaso por la actualidad argentina. Previo a ello, la escritora dialogó con el programa “El Puente” que se emite por Radio Mitre Rosario y entre otras cosas, se sumó al debate sobre la legalización del aborto.

-De contadora pasaste a la literatura…

Cuando quería estudiar tenía pensado estudiar sociología, que si bien no es letras, es una carrera más humanística y que tiene que ver un poco con el punto de vista con que yo encaro lo que escribo, me parece que hay una mirada un poco sociológica sobre las miserias que cuento. En el año 78 la dictadura cerró las carreras humanísticas en Buenos Aires, entre ellas sociología, y tuve que elegir entre lo que quedaba. Mi papá y mi mamá, los dos habían empezado Ciencias económicas y no habían terminado y bueno elegí eso. Pero no era mi vocación ser contadora.  Me gusta mucho estudiar y fui contadora, fui el mejor promedio de la UBA, no es que lo hice mal, pero no me satisfacía, por eso después de años de trabajar de eso, necesité hacer el vuelvo a otra cosa porque uno se va encontrando con el tiempo con lo que quiere ser. Más cerca de los 30 años me descubrí, cuando estaba trabajando como contadora me pedí una licencia para escribir mi primera novela.

-¿Hay una particularidad que tienen tus novelas que terminan convirtiéndose en películas. ¿Las pensas así?

Cuando escribí “La viuda de los jueves” ni siquiera sabía que la iban a publicar, o sea, que muy lejos estaba de mi horizonte pensar que iba a ser una película. Yo trabajé como guionista muchos años y tengo como una deformación profesional de pensar en imágenes. Y un director después tiene el camino inverso, lee un texto y dice acá hay una imagen, acá puede haber una película. Por otra parte los libros que yo escribo tienen una trama, cuentan una historia y siempre para el cine es más fácil contar una historia que llevar algún libro que extraordinariamente son literarios pero son más difíciles de plasmar en una película.

-Contanos algo de “Las Maldiciones”, este último libro que escribiste…

Es la historia de un joven que entra a trabajar en la política de casualidad. Un día acompaña a un amigo y termina él en un partido político de esos nuevos, que tienen que ver con la nueva política, que se construyen mas con el marketing de la publicidad que de la ideología de años atrás y dos años después su jefe, el líder político de ese partido, le cuenta por qué lo tomó y para qué y él ahí va a tener que decidir si hace el sacrificio que le pide su líder o no.

Se llama las maldiciones porque alude a la Maldición de Alsina, este líder político cree en la maldición de Alsina, quiere ser gobernador de Bs As pero como no quiere que lo afecte la maldición Alsina, que es la que dice que ningún gobernador de la provincia de Buenos Aires será presidente de la República, entonces presenta un proyecto de ley para dividir la provincia de Bs As y sacarse la plata de encima así la maldición no lo atraviesa y nos convence a todos los ciudadanos de que es lo mejor que nos puede pasar, pero en realidad lo que está buscando es un beneficio personal.

-Formaste parte del debate que se está dando en el Congreso, del aborto.  ¿Cuál es tu postura?

Para mí el debate que se está dando en la sociedad, más allá de mi participación en el Congreso, es histórico. Me alegra haber vivido este momento de la historia, me parece trascendente para todos nosotros. A partir de todo lo que se está hablando uno se encuentra con mujeres, a lo mejor cercanas, que no sabías que habían pasado por una situación así, que empiezan a poder decirlo. Un montón de cosas ocultas que hacen a lo que se llama el trauma post aborto, que tiene que ver con la clandestinidad, el miedo a morirte, miedo a que te metan preso.  Todo eso pudo aflorar, pudimos reparar heridas, pudimos  conversar, pudimos acompañarnos, me parece que fue muy sanador para la sociedad. Lo que tenemos que hacer es poner sobre la mesa y solucionar un problema de salud pública. El debate en la sociedad me pareció riquísimo. Estoy a favor de la ley de legalización del aborto, me parece que todas las mujeres tienen que tener derecho a decidir si quieren o no un embrión dentro de su cuerpo porque quieren o no ser madres.

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