RADIO MITRE ROSARIO

"Las balaceras son resultado de un proceso histórico y cultural de zonas degradadas de Rosario", dijo el autor del libro Los Monos

Especialista en temas judiciales y policiales, Hernán Lascano, analizó la situación de violencia que reina en la ciudad.


La violencia recrudece en Rosario y ya son más la cantidad de homicidios que los días que lleva septiembre. Una nena de 14 años asesinada mientras lavaba platos, un nene de 3 años herido al quedar en medio de una ráfaga de disparos, un taxista acribillado y un tiroteo frente al cementerio La Piedad, a la salida del entierro de un joven asesinado, reflejan en parte el panorama violento que tiñe a la ciudad de sangre, mientras las autoridades desde hace años no encuentran soluciones.

Hernán Lascano, especialista en temas judiciales y policiales, y uno de los autores del libro Los Monos, obra que puso al desnudo el accionar de una las bandas narcos más importantes de la historia de Rosario que actuó bajo la complicidad de altos cargos de la policía, habló en el programa El Puente de Radio Mitre Rosario y analizó la situación que atraviesa hoy la ciudad.

"Asistimos a hechos que tienen la característica común de ser cometidos con armas de fuego, hay una descomunal circulación de pistolas, revólveres y ametralladoras, nutridas por un mercado clandestino que es muy robusto. Los hechos que nos están llamando la atención y que nos afligen tanto son muy diversos", precisó el periodista.

Según entiende el especialista, ya no se trata de hechos focalizados en una zona como ocurría en 2013 tras el asesinato del jefe narco Claudio Ariel 'Pájaro' Cantero, sino que en actualidad "ocurren en zonas muy diversas de la ciudad". "Son eventos por distintas pujas, distintos actores, en dinámicas que no se pueden simplificar. Hay conflictos personales, otros con economías delictivas y claramente también ligados al mundo de la venta de drogas", añadió.

Lascano señaló que el hecho de una balacera contra un objetivo se convirtió en una idiosincrasia muy propia de Rosario. Además, explicó que esa particularidad que guarda la ciudad difiere con lo que ocurre en el conurbano bonaerense, donde la mayoría de los homicidios son personas aleatorias. "En Rosario hay una alta cantidad de muertes homicidios, pero generalmente se cobran la vida de personas que son conocidas de quienes disparan, todo lo que implica una situación previa", manifestó.

"Las balaceras en la ciudad son un problema muy serio y también, si bien es un problema que tiene que ver con conductas, son resultado de un proceso histórico y cultural complejo de zonas degradadas de la ciudad donde tener un arma no es solo un medio de alcanzar un objetivo, sino también una forma de ser y una forma de generar prestigio", detalló Lascano.

"Es una construcción social que no se desmonta solamente copando un barrio con policías, que por otra parte son tantas las zonas que no alcanza la dotación policial, la inseguridad tiene una conexión con las condiciones de vida, el 90% de los hechos de sangre en Rosario son en una zona de sombras para la mayoría que no vive en ese lugar y que solamente le prestamos atención cuando hay homicidios", concluyó.