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La pericia de los celulares, clave para desentrañar el femicidio de Úrsula

Los celulares de Bahillo (18) y de su exnovio, Matías Ezequiel Martínez (25), fueron hallados en la escena del crimen. Con ellos, buscarán determinar cómo llegaron ambos hacia el campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas.


Las pericias de dos teléfonos celulares, la incorporación de nuevos testimonios y la recopilación de otras denuncias son algunas de las medidas de prueba que el fiscal que investiga el femicidio de Úrsula Bahillo, en la ciudad bonaerense de Rojas, espera obtener en los próximos días para avanzar en el pedido de prisión preventiva del policía detenido por el crimen.

Los celulares de Bahillo (18) y de su exnovio, Matías Ezequiel Martínez (25), fueron hallados en la escena del crimen y secuestrados con el fin de obtener información que permita saber, entre otras cuestiones, cómo llegaron ambos hacia el campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas el lunes último.

"Los teléfonos nos van a dar la clave, si fue un encuentro pactado o no", declaró a la prensa el fiscal Sergio Terrón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento Judicial de Junín, quien instruye la causa.

El funcionario judicial explicó que no se trata de una pericia "veloz", ya que "se hace la apertura (de los dispositivos), la extracción y el análisis", y que luego los expertos le "remiten los teléfonos con un informe transcripto".

"Por lo general las pericias telefónicas arrojan datos que desconocemos, es poder penetrar en la intimidad de las personas. Por lo general todos tenemos una hoja de ruta que indica qué hacemos, con quiénes hablamos", indicó Terrón y consideró que es una medida de prueba "muy importante" y "efectiva".

La apertura de los teléfonos celulares se efectivizó el jueves y la tarea de la extracción de la información está a cargo de la Oficina Tecnología y Gestión para la Investigación (TGI), dependiente de la Fiscalía General Departamental.

Este peritaje cobra especial relevancia para conocer el recorrido tanto de la víctima como del acusado hacia la escena del crimen, ya que las cámaras de seguridad relevadas en la zona solo captaron el momento en que Úrsula dejó su moto en la puerta de un quiosco al que ingresó y que al salir lo hizo a pie.

Es por eso que aún no pudo determinarse el rumbo que tomó y en qué circunstancias fue abordada por el policía, quien esa noche se desplazaba en su auto, un Peugeot 307, tal como fue registrado por una cámara de una estación de servicio de Rojas.

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