OPINIÓN

Juntos a la par


Omar Perotti es el nuevo gobernador electo de la Provincia de Santa Fe. El rafaelino se consagró por 4 puntos de distancia sobre el ex gobernador Antonio Bonfatti y se impuso en una elección histórica. Vuelve a gobernar el peronismo después de 12 años, y es la primera oposición que gana una provincia a nivel país.

Unido, el peronismo fortalece sus bases y se hace más competitivo. Y así lo demostró en Santa Fe. Más allá de la interna que hubo en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), siempre hubo un discurso unificado y de cara a las generales pudieron amalgamar a los equipos de los dos espacios. Y hubo unidad en los conceptos y también en las bases que salieron a militar el voto a Perotti.

Las especulaciones durante la carrera hacia las generales fueron muchas, inclusive una batería de encuestas erróneas que mostraban a Bonfatti por encima del actual senador nacional. Pero la ola peronista se llevó puesto al socialismo provincial y recuperó el territorio que supo gobernar desde el retorno de la democracia hasta el 2007.

A veces las especulaciones y el tarotismo electoral no son la verdad que expresan las urnas. Si uno miraba los números de las PASO en todo momento se visoraba el triunfo del PJ en la bota santafesina. Los 10 puntos de distancia entre el peronismo y el progresismo se hacían irremontables y no había argumentos para pensar un cambio rotundo en el comportamiento del electorado.

Se anunciaba un éxodo masivo de votos que habían elegido a María Eugenia Bielsa hacia Antonio Bonfatti solo por el posicionamiento sobre el aborto de Perotti. Y eso, claramente, no sucedió. Tal vez los analistas subestimaron la situación política y económica que atraviesa el país, o simplemente fue una mera declaración  de voluntad más que un diagnóstico certero.

Y por otro lado, había un dato matemático que no podía dejarse de lado a la hora de pensar en el resultado, inclusive previo a las PASO. Miguel Del Sel cosechaba un voto peronista que Corral no podía conquistar nunca. Y esos votos, claramente, retornaron al histórico peronismo provincial de la mano de un Perotti que supo cautivar a todo el espectro pejotista.

Poner un radical, a Cambiemos le generó una fuga de electores que a algún lado iban a ir, y claramente jamás se sintieron identificados por un Bonfatti que repitió una y otra vez que sus límites eran el kirchnerismo y el macrismo. Y desde ese punto de partida también podemos llegar a entender la victoria del rafaelino.

Perotti será el primer gobernador de la democracia no rosarino o santafesino. Binner también es de la cuenca lechera pero se radicó a los 18 años en Rosario. Los demás, fueron todos de la Cuna de la Bandera o de la Capital provincial.  Y eso le puede dar una visión un poco más amplia de las realidades del interior y de la producción, punto central de su futuro gobierno según lo que ha expresado en campaña.

“Juntos” fue el frente político que consiguió la victoria, y sin dudas es el puntapié inicial para el frente “Todos” a nivel nacional, encabezado por la fórmula Fernández-Fernández, aunque el contador Perotti no hizo referencia a ellos en su discurso de la victoria de anoche.