100 años de radio

Juan Junco: "La radio es llevar alegría, acompañar al que está solo o al que está feliz"

Juan Junco es uno de los periodistas más reconocidos y queridos de la ciudad. En diálogo con Rosario Nuestro contó qué significa la radiofonía para él y recordó sus comienzos.


Este jueves se cumplen 100 años de la primera transmisión de radio en Argentina. El 27 de agosto de 1920 Enrique Telémaco Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza, conocidos popularmente como "los locos de la azotea" emitieron en directo la ópera Parsifal de Richard Wagner desde la terraza del teatro Coliseo en Buenos Aires. Desde entonces un nuevo universo de música, información, entretenimiento y compañía llegó para quedarse y marcó para siempre la historia del país.

Juan Junco, uno de los periodistas más reconocidos de la ciudad, contó a Rosario Nuestro que su primera incursión en los medios de comunicación se concretó en la radio, precisamente en LT8, donde presentaba los estrenos de cine de la semana. Jamás imaginó lo que el destino le depararía. Hoy es uno de los máximos referentes de la televisión y la radiofonía local.

Para Junco, la radio remite a sus inicios. "Mi arranque fue los sábados a la tarde en un programa que se llamaba Tiempo de viajar. Era el cronista de espectáculos. Solamente anunciaba los estrenos y después me iba", recuerda y explica que a partir de ahí los llamados de otras radios se multiplicaron y después llegó el momento de la TV.

"La radio es compañía, es estar siempre, a las 3.00 de la mañana, a las 4.00 de la tarde o a las 12.00 del mediodía. Es inmediatez, comunicación y palabras. Es llevar alegría, acompañar a los que están solos, al que labura a la madrugada o al que está pasando un mal momento, pero también al que está feliz por algo", reflexiona y asegura que es un medio que "te permite imaginar historias, con sonidos te habilita a creer que estás sobrevolando la ciudad o que estás en un circo. Con la radio se pueden recrear situaciones, como el viejo radioteatro".

Junco transitó un largo camino desde aquellos días como columnista en LT8. Hoy es una de las caras más conocidas de la ciudad gracias a su trabajo en el noticiero De 12 a 14 y uno de los cronistas entrañables, con una llegada especial a la audiencia. Sin embargo, las luces de la tele no lo encandilaron y sigue sentándose en los estudios de Radio 2 todas las mañanas y creando infinidad de historias para los rosarinos.