Insolación: Cómo prevenirla y cómo curarla

Es habitual contraerla durante este período y junto con la deshidratación son las afecciones a evitar en este estadío del año.

Por Gimena Rubolino

lunes 15 de enero, 2018

La exposición prolongada al sol puede desencadenar un fallo en los mecanismos del sistema nervioso que controlan la temperatura corporal, es decir, la sudoración y la dilatación de los vasos periféricos. Esto provoca que la temperatura del cuerpo se dispare hasta alcanzar los 45 ºC y aparezcan los síntomas de la insolación.

Una de las primeras señales de este trastorno es lo que los médicos llaman agotamiento por calor, que se manifiesta con calambres, vómitos y falta de coordinación. No obstante, en muchas ocasiones, la -insolación aparece sin previo aviso.

Otros de las señales son: las convulsiones, piel seca y caliente; enrojecida pero no sudorosa, la temperatura corporal elevada.

Los afectados sufren una sensación de confusión mental, acompañada de torpeza motora y dolor de cabeza. Estos síntomas pueden llegar a producir complicaciones nerviosas importantes, como convulsiones, alteraciones de la visión y pérdida de conocimiento“, advierte el doctor Martínez Vila, consultor del Departamento de Neurocirugía de la Clínica Universitaria de Navarra.

Los ancianos, los bebés, las personas que trabajan al aire libre y quienes toman cierto tipo de medicamentos o beben alcohol son más susceptibles de padecer una insolación. Es una afección que se desarrolla rápidamente y que necesita tratamiento médico inmediato.

Tratamiento y prevención

Especialistas en medicina de la Universidad de Rochester advierten que existen algunas medidas inmediatas de primeros auxilios que pueden tomarse mientras se espera que llegue ayuda, entre las que se incluyen las siguientes:

Llevar a la persona afectada a una zona que no esté al aire libre.

Desvestirla y aplicarle con suavidad agua fría en la piel y después abanicarla para estimular la transpiración (sudor).

Aplicarle bolsas de hielo en la ingle y las axilas.

Acostar a la persona en una zona fresca con los pies ligeramente elevados.

A menudo son necesarios líquidos intravenosos para compensar la pérdida de líquidos o de electrolitos. Generalmente se aconseja reposo en cama y la temperatura corporal puede fluctuar de forma anormal durante semanas después de la insolación.

Para prevenirla se sugiere tomar en cuenta los siguientes consejos:

  • Beber abundantes líquidos durante las actividades al aire libre, sobre todo en los días calurosos. El agua y las bebidas deportivas son las bebidas más apropiadas. Evitar el té, el café, las bebidas con gas y el alcohol, ya que pueden provocar deshidratación.
  • Utilizar ropa ligera, de tejidos apretados, floja y de colores claros.
  • Programar las actividades físicas al aire libre en las horas más frescas del día.
  • Protegerse del sol utilizando un sombrero, lentes de sol y sombrilla.
  • Ir aumentando gradualmente el tiempo que se pasa al aire libre para permitir que el cuerpo se acostumbre al calor.
  • Durante las actividades al aire libre, descansar a menudo para tomar alguna bebida y rociar el cuerpo con un aerosol para evitar el sobrecalentamiento.
  • Intentar pasar el mayor tiempo posible en casa en días muy calurosos y húmedos.

El Ministerio de Salud de la Nación recomienda no exponerse al sol entre las 10 y 17 horas, usar protector solar y beber abundante agua para mantener la hidratación.

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