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Increíble: el aire acondicionado de un avión se elevó hasta los 50 grados

“Nos asustamos cuando empezamos a sentir olor a quemado”, relató uno de los pasajeros.

Redacción Rosario Nuestro

miércoles 5 de diciembre, 2018

Minutos antes de comenzar su viaje entre las ciudades rusas de Novosibirsk y Ekaterimburgo, los pasajeros de la aerolínea Siberian Airlines fueron trasladados en micro desde la sala de embarque hasta el avión. Afuera hacía 25 grados bajo cero y nadie pudo entender cómo el pequeño bus los trasladó con las puertas abiertas. Muchos se indignaron y protestaron pero nadie imaginó que ese iba a ser el menor de los problemas que tendrían durante el insoportable vuelo de dos horas.

Al llegar hasta la nave, todos bajaron del colectivo y subieron al avión esperando un poco de calefacción que los abrigue después de aquel helado momento. Pero al abordar, encontraron con que habían entrado al mismísimo infierno. Entre los pasajeros del vuelo se encontraba un músico ruso llamado Vladimir Shakhrin, quien luego contó la pesadilla vivida.

“El sistema de ventilación del avión estaba arrojando aire a una temperatura absolutamente inaceptable. Levanté la mano hacia la boca de donde provenía el aire y me quemó la mano. Probablemente, había entre 45 y 50 grados”, explicó el músico de 59 años. “El avión comenzó a calentarse instantáneamente, como un baño, la gente comenzó a exigir que lo apagaran”.

Al abordar, los pasajeros se encontraron con que habían entrado al mismísimo infierno

El avión todavía no había despegado, pero ya era todo un gran caos. Ante las quejas, desde la tripulación dijeron que todo estaba bien y que tras el despegue la temperatura se estabilizaría. El avión comenzó a rodar por la pista, y el aire en la nave seguía siendo insoportablemente caliente. “Pero lo peor fue que comenzó a sentirse olor a cables quemados”, explicó Shakhrin.

“La gente estaba indignada porque se sentía que era una situación peligrosa”, añadió el cantante de la banda “Chayf”. Aterrorizados, los pasajeros exigieron que se detuviera el avión. El capitán apareció e insistió en que no había riesgo alguno, que sólo se trataba de un problema con el aire acondicionado e insistió en que tras el despegue todo se solucionaría.

La gente se sentó en sus asientos, el Embraer 170-E70 inició su vuelo pero el calor nunca se detuvo. “Al principio, la temperatura disminuyó, pero luego volvió a calentarse dramáticamente”, apuntó Shakhrin.

Entonces ocurrió lo lógico: la gente se empezó a descomponer. Dos mujeres tuvieron que ser trasladadas a un área de la tripulación de cabina con toallas mojadas donde hacía más frío. “Los pasajeros estaban en un estado terrible”, recordó el músico en diálogo con un canal de televisión ruso.

Tras el episodio, Shakhrin relató: “No he tenido un vuelo tan horrible en toda mi vida. Fue aterrador porque entendés que hay algún fallo en el sistema. Uno entiende que estás en el aire, y si hay un corto o algún sensor no funciona, no está claro qué consecuencias tendría…”

"Fue aterrador porque entendés que hay algún fallo en el sistema", dijo Shakhrin.

Ante las protestas, el Comité de Investigación Ruso en Ekaterinburgo, donde aterrizó el avión después de un vuelo de dos horas, anunció que está investigando lo que sucedió.

Los investigadores buscarán reconstruir lo ocurrido y podrían iniciar un caso criminal. Es que no sólo los pasajeros protestaron por lo vivido, una azafata dijo que ella había volado en ese avión antes y que “tenía el mismo problema”. La vocera de la aerolínea rusa, Anna Bazhina, dijo: “Los especialistas ahora están trabajando con (la aeronave) para averiguar la razón.

Fuente: Clarín.

 

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