Hipertiroidismo: cómo tratarlo


El hipertiroidismo es el funcionamiento en exceso de la tiroides, comienza con pérdida de peso y aumento del apetito que no compensa la bajada igual porque ocurrió un aumento del gasto metabólico, y siempre se gasta más de lo que se come.

Se pierde masa muscular y hay debilidad. También hay pérdida de hueso y osteoporosis sin importar la edad, mucho nerviosismo e irritabilidad con insomnio.

Se puede alterar tanto el carácter que se pierden relaciones y hasta el trabajo por esto.

Las manifestaciones más graves son las arritmias cardíacas. Muchas veces los endocrinólogos internamos por esta enfermedad a los pacientes en Unidad coronaria, por taquicardias graves o fibrilaciones auriculares, que tratamos junto con el cardiólogo.

Las mujeres son las que más sufren esta enfermedad en promedio de 9 a 1 con los hombres.

¿Cuáles son sus síntomas?

El hipertiroidismo es el cuadro de hiperfunción de la glándula, y como llega más estímulo a cada motor de las células, todo funciona más rápido, desde los intestinos, el corazón, los nervios, el crecimiento de la piel, etc.

Ante esto se siente nerviosismo, insomnio, temblores, sudoración, piel fina, diarreas, se padece de osteoporosis, debilidad muscular, se cae el pelo, las uñas son débiles, se puede adelgazar mucho si el paciente tiene un cuadro grave y no come a la velocidad que su cuerpo se lo pide.

El hipertiroidismo puede o no cursar con exoftalmos, ojos saltones si el cuadro es de origen autoinmune y se acumula material de mucopolisacaridos detrás de los ojos, esto puede llegar a ulceras de cornea, hasta la ceguera. El tratamiento del hipertiroidismo es por medio de yodo radiactivo.

Acerca del tratamiento

En el caso de la tiroides si  decimos que el hipertiroidismo lo tratamos con yodo radiactivo es porque ese yodo será captado por la tiroides más que ningún otro órgano, por eso se da para esta enfermedad.

Es totalmente verdad que una tiroides sana en presencia de yodo radiactivo es la que primera va a fallar en su funcionamiento, y generar, en el mejor de los casos un hipotiroidismo, y no sabemos hasta donde un cáncer, dado que no la va a destruir totalmente pero si,  podrá hacer mutaciones en el ADN.

Esto mismo pasa con todos los agrotóxicos que comemos por día en las verduras y frutas y con las hormonas sintéticas que nos comemos con los pollos y carnes, engordados artificialmente.