Familiares de las víctimas de calle Salta consideraron al fallo como "vergonzoso"

Tras darse a conocer el fallo en el cual se condenó solamente al gasista Carlos García y se absolvió al resto de los imputados, los familiares de las víctimas fatales de la explosión expresaron su descontento con la justicia.


Tras un mes y medio de juicio oral, este martes se conoció el fallo de la causa que juzgaba a los responsables de la explosión del edificio ubicado en calle Salta 2141, el 6 de agosto de 2013, en la cual murieron 22 personas.

El tribunal conformado por los jueces Marcela Canavesio, Carlos Leiva y Rodolfo Zvala decidieron condenar a cuatro años de prisión al gasista y absolver al resto de los imputados.

La querella -representada por la familia de una de las víctimas- pidió la pena de cinco años de prisión para las once personas imputadas en el caso. Tras seis años de lucha y búsqueda de justicia, los familiares de las víctimas mostraron su disconformidad y enojo con la resolución judicial.

La familia de una de las víctimas fatales -única querellante en la causa-, Débora Gianángelo, expresó que con la condena al gasista “sólo cayó un perejil”, al mismo tiempo que acusaron a los jueces de “corruptos”.

El hermano de la víctima, estudiante de Derecho, indicó con furia y entre lágrimas: “Me voy a recibir y voy a ser abogado de la apelación”.

El padre de Gianángelo expresó: “Este fallo no se va a borrar. Hay una impunidad increíble en Santa Fe. La empresa no cumplía ningún protocolo. ¿Donde está la justicia, pensamos que después de seis años ibamos a tener una condena?”.

Mientras que la madre dijo: “Los jueces son patéticos, arbitrarios, la justicia es ineficiente, nos deja desprotegidos como ciudadanos. Se ve que los poderosos tienen intereses económicos que son los que manejan la situación, que es vergonzosa, angustiante. Como ciudadanos deberíamos estar todos en la calle. Es lamentable. Una ciudad que se puso de pie hoy no puede estar ajena de este juicio. Espero que la Fiscalía apele porque hay pruebas suficientes. La llave no estaba en buenas condiciones”.

En este sentido, Anahí Salvatore -quien vivía en el edificio y logró salvar su vida al salir por la ventana- coincidió en cuanto al estado de la llave de gas: “Es mentira que las llaves estaban en buenas condiciones. No estaban en buenas condiciones, había que hacer mucha fuerza para moverla. García creo que quiso cerrar y no cerró”.

Luego afirmó que “hay distintas responsabilidades. Si hay un responsable es Litoral Gas, que se la llevó de arriba. Hay gente que actuó de manera ineficiente, que no siguió los protocolos. Habilitaron el gas a las 21 en pésimas condiciones, podría haber explotado en ese momento. No hicieron nada para después. Nadie controló nada. Nadie subió a los departamentos para controlar. Hablan de que el edificio no estaba en condiciones pero ellos tenían que controlar. ¿Cómo van a decir que no son responsables?”.

Con respecto al único condenado en el juicio (el gasista Carlos García), Marcela Nissoria, esposa de Hugo Montefusco, fallecido en la tragedia, comentó que “lo vamos a ir a visitar a la cárcel porque tenía que ser condenado, pero fue solamente el chivo expiatorio”.

También se refirió al malestar que existe entre los Gianángelo y el resto de los familiares de las víctimas de la explosión. “Además de la tragedia, había un plus de dolor generado por esta familia, que lo único que hizo fue ver como enemigos a los familiares de calle Salta, generando un desprestigio social”.

El dolor por el resultado del juicio generó un clima de tensión incluso entre los familiares de las víctimas, que discutieron en la puerta del Centro de Justicia Penal.

“En la puerta del juicio hubo un enfrentamiento entre la familia Gianángelo y el resto de los familiares, estaban las cosas muy tensas y nosotros no quisimos hablar de esto durante el juicio porque quisimos preservar su situación. Pero el jueves mandamos una carta documento a Adrián Gianángelo para que cese de declaraciones maliciosas y mentirosas que desprestigiaban nuestro honor y nos estaba haciendo mal física y psicológicamente”, dijo.

“Los familiares venimos trabajando juntos como el primer día. Algunos no porque cada uno hace el duelo como puede, nadie está bien, algunos están con mucha tristeza, depresión, enfermedades. Todos fuimos querellantes, pero a medida que iba transcurriendo el tiempo vimos que era riesgoso porque nuestros abogados no nos aseguraban que no nos cobren costas. O sea, si había absueltos -como hubo hoy- podían ir contra nosotros por daños y perjuicios ocasionados. Quizás caímos en la trampa de algunos abogados”, agregó.

Sobre el fallo, Nissoria dijo: “Los volvieron a matar a los 22, a quitarle las esperanzas como en aquel 6 de agosto a todos los familiares. Es un sabor amargo, una tristeza profunda, creíamos que este fallo nos iba a traer paz. Lejos de esto nos trajo mucho desequilibrio, emociones encontradas. Perdimos nuestros proyectos de vida, además de la persona que murió”.

En tanto, el padre de Maximiliano Fornarese también dijo que es una “vergüenza” y que “el día de mañana puede volver a pasar”.