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Erótica y cuarentena: ¿Qué pasa con la sexualidad en tiempos de pandemia?


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Ayer asistí a un Ateneo Virtual sobre Sexualidad  y Coronavirus, convocado por la SASH Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. Allí nos encontramos sexólogos de todo el país, pensando sobre el impacto que la pandemia y  las medidas de prevención obligatorias tienen sobre nuestra sexualidad.

Aquí transmitiré algunas nociones fundamentales vertidas allí junto con reflexiones propias en torno a estas cuestiones de las que es preciso hablar.

Diferentes escenarios:

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El impacto y los cuidados ante la pandemia, no son los mismos según los diferentes escenarios en los que nos encontró la cuarentena, a saber:

Personas que no están en una relación de pareja: es probable que estas personas vean significativamente afectada su vida sexual, en especial si solían vincularse con parejas ocasionales para sus encuentros sexuales. En este caso no deberían generar encuentros, ni con personas con las que ya tenían contacto sexual, ni con nuevos partenaires, ya que todo contacto por fuera del hogar implica un riesgo importante para sí mismo y para los demás.

En ese caso, lo que se perciben son dos tipos de situaciones:

  • las personas que por las medidas de aislamiento y/o por temor, experimentan una concomitante disminución del deseo sexual
  • quienes mantienen su interés, o incluso lo ven incrementado por la disponibilidad de tiempo, y recurren a la masturbación y/o al cibersexo, a lo que vamos a dedicar luego un apartado especial.

Personas que están en una relación de pareja pero no conviven durante la cuarentena: en este caso, por mucho que duela la medida, deben evitar los encuentros, ya que como todos sabemos el contacto con personas no convivientes implica un alto riesgo, sin contar con que el traslado de una vivienda a otra sería en sí mismo ilegal hoy según las restricciones de prevención obligatoria implementadas por el gobierno.

Lo importante en estos casos, es entender que el erotismo no se limita a lo que puede generarse de manera presencial. La comunicación se vuelve fundamental, las expresión de las emociones, de deseo, de amor, de interés, son vitales para el sostenimiento del vínculo en la distancia física.

Debemos saber, que el compartir diálogos, imágenes, relatos, es también una forma de mantener una relación sexual con el otro. La mirada del otro, la escucha, la atención, son sumamente erotizantes, más incluso que un contacto físico a veces automatizado.  No es lo mismo la actividad auto erótica, que la vivencia erótica compartida con otra persona, aunque su presencia sea virtual. La distancia física hoy es una forma de cuidado, y recordemos que amar es cuidar.

En este caso, como en el de parejas ocasionales, las tecnologías suman a la hora de mantener encendida la llama de la pasión, vuelvo a remitir al apartado sobre pautas de seguridad.

Personas que están en pareja y conviven durante la cuarentena: esta categoría a su vez se subdivide en múltiples posibilidades y hay distintos criterios para agruparlas.

Vínculos amorosos monogámicos (convencionales) Dentro de las parejas monogámicas convivientes,  encontramos a su vez diversos escenarios en función del estado de la relación. Aunque convivan,  el vínculo puede ser disfuncional, lo cual puede llevar a que los conflictos se acentúen, o puede ser una relación funcional en la cual el compartir más tiempo refuerce la unión. Por otro lado, el modo de vivenciar el aislamiento dependerá también de la existencia o no de situaciones de infidelidad (la vida sexual de una persona que está en pareja, no siempre se desarrolla exclusiva o fundamentalmente con su pareja conviviente).

Vínculos de parejas no monogámicas  (poliamor, relaciones abiertas, parejas swingers, etc.) En este caso opera la suspensión de todo encuentro que implique contacto con personas fuera del hogar. En el caso de los vínculos poliamorosos en todas las configuraciones posibles, implicarán una decisión en cuanto a la convivencia durante el periodo de cuarentena, y como en todos los casos se deben suspender los encuentros presenciales con personas fuera del hogar, aplicándose las mismas pautas para mantenimiento de vínculos que se consideran para parejas no convivientes.

En todos los casos de parejas convivientes:

Las circunstancias descriptas, tienen denominadores comunes a tener en cuenta:

CONTEXTO: Evaluar en cada caso los factores contextuales que pueden ser de protección o de destrucción. Cuando hablamos de factores de contexto nos referimos a la existencia de hijos, las edades de los hijos, las características de la vivienda (no es lo mismo convivir en un ambiente que en una casa con muchos espacios), la situación económica, los estilos de afrontamiento del estrés de cada uno, el mayor o menor grado de cambio en las rutinas que implica la cuarentena para cada uno, etc.

SEGURIDAD: El contacto sexual en parejas convivientes, además de los factores contextuales descriptos, podrá variar en cuanto a las pautas de seguridad, partiendo de la premisa de que no hayan estado en contacto con personas diagnosticadas con coronavirus o expuestas al riesgo (para lo cual ya son públicos los protocolos):

  • Si uno o ambos integrantes de la pareja tienen trabajos esenciales, por lo cual entran y salen del hogar: en tal caso regirán las pautas de distanciamiento social que implican mantener distancia física, no tocar el rostro, no besar, etc.
  • Si ninguno sale del hogar, pueden mantener encuentros con los cuidados de higiene que rigen para la convivencia en general.
  • En todos los casos, no se deben abandonar los métodos anticonceptivos y los de prevención de infecciones de trasmisión sexual habituales
  • Tener presente que si bien el coronavirus no se transmite sexualmente, es decir, no se transmite a través de las secreciones genitales, sí puede estar presente en la materia fecal, por lo tanto se recomienda evitar o extremar los cuidados en prácticas de erotismo anal, y particularmente evitar el contacto oral-anal.

EROTISMO ON LINE: En estos tiempos en los que el sexo virtual cobrará mayor protagonismo, es imperativo recordar ciertas pautas de seguridad a la hora de usar herramientas tecnológicas para el sexting (intercambio virtual de contenido erótico ya sea de texto, imágenes o videos)

  • Procurar que el sexting se realice con una persona de confianza, pero aun en ese caso, tomar todos los recaudos ya que todo lo que se envía por un dispositivo tecnológico, es susceptible de ser viralizado. No necesariamente por la persona a quien se lo confiamos en intimidad, sino por la vulnerabilidad informática propia del ciberespacio.
  • Si vas a tomarte fotos o videos, evitar exponer el rostro o características corporales identificables (tatuajes, cicatrices, lunares, etc.), así como evitar mostrar ambientes fácilmente identificables.
  • Procurar usar chats, aplicaciones o plataformas de contacto lo más seguras posibles
  • Eliminar del dispositivo y de las “nubes” de archivo digital (a veces se guardan automáticamente) las imágenes/videos/conversaciones de contenido erótico.
  • En los tiempos de coronavirus, dada la congestión de las vías de conexión a Internet, evitar en lo posible el uso y la transmisión de videos. Revaloricemos el uso de las palabras como fuente poderosa e inagotable de seducción.

ACEPTACIÓN: De las características que no nos agradan de la otra persona, y que probablemente no tengan solución, la cuarentena requiere una dosis extra de tolerancia para no sumar conflictos a las tensiones propias del encierro, y no agudizar los que normalmente existen en toda relación de pareja. Estar dispuesto a ceder y revisar tanto las exigencias como las expectativas que tenemos en relación a la pareja, son medidas oportunas para una convivencia pacífica, dado que es una situación que hoy por hoy no podemos modificar.

Por otro lado es importante registrar las necesidades propias y las del otro, validando sus estados emocionales aun cuando no sean los mismos que nosotros experimentamos. Cada persona tiene su tiempo y su modo subjetivo de transitar las situaciones críticas.

PAUTAS DE REGULACIÓN EMOCIONAL: Las situaciones críticas nos hacen más vulnerables a la desregulación emocional. Recordemos las pautas generales que nos ayudan a la modulación emocional y por lo tanto contribuyen a una mejor convivencia

  • Evitar la sobreinformación sobre la pandemia, seleccionando las fuentes de información
  • Limitar la interacción virtual en redes sociales, en algún momento del día, dejar los dispositivos y focalizar en actividades sencillas pero gratificantes
  • Identificar y expresar los estados de ánimo, recordar que hay que dar lugar a las emociones básicas sin sofocarlas
  • Respetar momentos de soledad, propios y de las otras personas sin interpretarlos cognitivamente como signos de hostilidad. Aun en un mismo espacio físico, necesitamos desconectar del entorno y ensimismarnos un poco de a ratos.
  • Procurar un buen descanso
  • Realizar algún tipo de actividad física, es vital para el estado de ánimo.
  • Mantener cierta organización horaria para sostener una rutina mínima.

Por supuesto, y como siempre decimos,  cuando existe el deseo, el placer sexual es un gran aliado del estado de ánimo y para el funcionamiento del sistema inmunológico.

Con prácticas seguras, solos o acompañados, en encuentros físicos o virtuales…en medio de tanta enfermedad, miedo y muerte, ¡Eros nos conecta con la vida!