opinión

Entre balas y boletas

Por Andrés Cánepa.

lunes 24 de diciembre, 2018

En medio de un clima enrarecido, las fuerzas políticas delinean el futuro inmediato del cierre de listas a nivel local y provincial. Balaceras, cierres de años legislativos y peleas por las candidaturas generan una escenografía que aplican confusión al análisis de los especialistas. Renovación y no tanto, nuevos espacios y final abierto para la contienda del 2019.

El Frente Progresista tiene todo bastante claro. El socialismo ya eligió a sus candidatos a nivel provincial, Antonio Bonfatti, y a nivel local, Verónica Irizar, y ya piensa en el resto de los casilleros a completar. Sin embargo, queda abierta la puerta para ver qué pasa con Miguel Cappiello, que se lanzó por su cuenta, pero ante la decisión del partido de la rosa está viendo la manera más decorosa para modificar su rumbo en los comicios.

Sin embargo, desde el gobernador para abajo, nadie le pidió que se baje aún. Sus buenos números en las encuestas hacen que le pidan que espere hasta febrero para tomar una decisión desde la cúpula dirigencial. Su buena relación con todos los sectores internos lo convierten en un candidato de consenso aunque no haya sido el elegido. El que esté mejor en la recta final se queda con el lugar.

En el peronismo el panorama es distinto. Insisten desde el sector de Roberto Sukerman, candidato natural del PJ, que se arme un frente amplio anti Macri para poder enfrentar en las generales con fortaleza a Roy López Molina. Sin embargo, según algunas fuentes que hemos chequeado, esa posibilidad se fue enfriando y hoy todo parece indicar que las fuerzas minoritarias conformarían listas paralelas y por fuera de un frente amplio.

No se descartan algunos otros candidatos peronistas vinculados a los gremios –siempre aparece alguno- y tampoco que construyan alguna interna fuerte para potenciar a Sukerman.

En la provincia Omar Perotti tiene todo listo para ponerse el traje de candidato, y la duda sigue estando (otra vez) en la postulación de María Eugenia Bielsa. Hubo reuniones que contamos en su momento y ambos mostraron su voluntad de ser en esa mesa entre mates y buen diálogo. Hoy los senadores, el PJ provincial, y los principales referentes territoriales apoyan al rafaelino, mientras que a Bielsa la acompañan sectores de centro izquierda de toda la provincia, sobre todo rosarinos. Se va desinflando y no se descarta que termine bajando su candidatura la hermana del “Loco”.

Cambiemos es una incertidumbre total en Rosario, y ya tiene la mesa servida en Santa Fe. Hace un tiempo era al revés, pero después de algunas confirmaciones en el plano provincial y nuevas negociaciones en lo local se dio vuelta la tortilla. Roy era número puesto para el espacio de Mauricio Macri, sin embargo desinteligencias y apuestas a futuro hicieron que hoy esté algo alejado de los armadores locales y estos estén pensando en alternativas.

López Molina cosechó casi 200 mil votos en 2017 y saben desde el PRO que es el candidato natural. Pero el joven dirigente no quiere cerrar filas ni elegir a uno de los dos candidatos a gobernador. Tanto Federico Angelini como José Corral quieren que sea su candidato y esto se nota en las publicaciones en redes sociales y en las declaraciones a la prensa. Angelini ya piensa en alternativas, mientras Corral se aferra a la posibilidad de que sea su propio candidato en Rosario para salir a caminar con él y levantar su nivel de conocimiento acá.

Las alternativas que se barajan en Rosario son Gabriel Chumpitaz y hasta Jorge Boasso en una interna PRO-UCR que replique la de Angelini-Corral. Todo puede pasar.

Esta noche brindarán con sus familias, seguramente pensando en el 2019. Mientras, las mafias siguen enviando mensajes a las instituciones judiciales, legislativas y del Poder Ejecutivo. La última en inmediaciones de la casa del Gobernador  Miguel Lifschitz y la Policía Federal. Dos agendas, una sola mirada.

 

 

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