OPINIÓN

En aprietos

Por Andrés Cánepa


Los gobiernos municipal y provincial están intentando generar los consensos con las distintas cámaras empresariales para poder flexibilizar las medidas de restricciones, pero los casos no ceden y las camas están aún peor que hace 14 días. Mañana es el día de resolución y hay muchas dudas sobre cómo se va a seguir desde el sábado.

Los profesionales de la salud son claros a la hora de hablar de la realidad. Ayer en El Puente, por Radio Mitre, hablamos con dos asesores del Ministerio de Salud de la Nación y del Presidente Alberto Fernández y ambos fueron elocuentes: o seguir con estas medidas, o endurecerlas. Desde ese punto de vista, no se encuadra el discurso que se está dando desde el gobierno local y también el provincial de poder flexibilizar algo desde el sábado 19 de septiembre. De hecho, todo lo contrario.

Los porcentajes de camas críticas son alarmantes. El sector público está por encima del 90 por ciento y el privado por arriba del 80. Es un número dinámico pero día a día crece y la hora del colapso está a la vuelta de la esquina. Ayer se registraron 588 contagios en Rosario solamente y más de 1100 en la Provincia, dato no menor porque en muchas localidades donde se registran casos no tienen camas UTI y se derivan también a nuestra ciudad.

Por otro lado, los niveles de violencia han subido en estos días, las balaceras no cesan y eso también es un factor de ocupación de camas críticas. Otro de los factores que afectan sobre este sector del sistema médico es el de los accidentes de tránsito, que mantienen niveles normales a pesar de las decisiones de hace 13 días atrás. Los márgenes son cada vez mas escuetos a la hora de tomar la decisión.

Desde el Municipio, sin conocer cuál va a ser la decisión de mañana, tienen preparados dos esquemas de trabajo: que siga todo como está 14 días más o que se permita la apertura de algunos sectores económicos con protocolos actualizados y robustos. No cabe lugar a la especulación para que se vuelva a Fase 1, como han recomendado una y otra vez en esta semana distintos profesionales locales, provinciales y nacionales.

Desde la Provincia saben que los sectores de gastronómicos y gimnasios son de los más afectados y que necesitan abrir para subsistir al menos un tiempo más. Ni hablar de otros sectores que saben que seguirán cerrados como canchas de Fútbol 5, salones de fiestas o jardines de infantes. Pero en ese equilibrio entre la salud y la economía, la apertura de 3 meses que tuvimos en Rosario también nos llevo de ser una ciudad modelo en cantidad de casos a ser hoy el segundo distrito con más contagios a nivel nacional después de la Provincia de Buenos Aires.

A pesar de las medidas que se han tomado y que han caído como un baldazo de agua fría para comerciantes, gimnasios y gastronómicos, los números de contagios siguen al alza o se mantienen. Y es cuestión de días para que veamos cómo se ha colapsado el sistema de salud sin tener camas de terapia intensiva o intermedia. Siempre se dijo que entre la economía y la salud, el Gobierno nacional iba a prevalecer la salud, y los gobiernos locales acompañaron ese discurso.

El tema es quién paga el costo político tras 6 meses de pandemia de volver todo a Fase 1 por 15 días, o seguir sosteniendo esta larga agonía que se observa en los números que se brindan.