este sábado

El Triángulo: erotismo y reflexión sobre la sexualidad en formato inclusivo

El Triángulo se presenta el sábado.
Prensa El Triángulo.

"No es una novela erótica porque no persigue el objetivo de excitar al lector", dice la escritora rosarina Cecilia Rodríguez sobre El Triángulo, su nuevo libro y el primero editado por el sello local El Salmón, aunque admite la contradicción por la presencia de muchas escenas de erotismo. La pieza se presentará el próximo sábado 21 de abril en el el bar Oui de Mendoza y Sarmiento a las 20 horas y está rodeada de novedades, que la propia autora, en diálogo con Rosario Nuestro, se encarga de revelar.

La primera, a nivel de la forma: El Triángulo viene en papel pero además en audio (comprimido en un pen drive) y en sistema braile. La segunda, a nivel del contenido: la trama, como su nombre lo indica, se centra en un triángulo amoroso desde un abordaje que se despega de la figura tradicional propuesta por el cine de Hollywood

En ese sentido, Rodríguez explica que "los triángulos amorosos son un tema muy tratado en la cultura: en la literatura, en las películas, en las series. Sin embargo, a diferencia de los triángulos amorosos clásicos, cuyo conflicto está construido alrededor de la ruptura de la monogamia y la infidelidad, esta historia se basa en una pareja abierta que ya tiene discutido el tema". En tanto, procura aproximarse a la sexualidad como problemática.

La creadora confiesa que las preguntas se hicieron presentes al momento de escribir. La idea de "construir una sexualidad más libre en un mundo como este. Si es posible o si no lo es" se instaló de entrada. Lo mismo que la premisa de distanciarse de la heteronormatividad imperante en los universos artísticos convencionales. "No son personajes que se definan desde la heterosexualidad ni desde la homosexualidad, ni desde ninguna categoría clásica", relata.

Sobre el final, Rodríguez cuenta que si bien el puntapié inicial de la novela se disparó por un sueño, las lecturas de autores como el nacional Osvaldo Lamborguini la condicionaron por su impronta rupturista. En efecto, a juzgar por sus palabras, si algo garantiza El Triángulo al lector es ruptura. Ruptura con las clasificaciones de la sexualidad pero también apertura a otros vínculos posibles.