El sexo durante el embarazo

La doctora María Alejandra Rodríguez Zía, especialista en Endocrinología detalla los distintos estadíos que atraviesa la mujer durante esta etapa en relación al deseo.

Por Gimena Rubolino

viernes 7 de junio, 2019

El embarazo tiene diferentes momentos fisiológicos porque las hormonas cambian brutalmente junto con el cambio visible del cuerpo. Increíblemente cuando quedamos embarazadas en el primer trimestre podemos tener la libido sexual igual que siempre si no tenemos las complicaciones de nauseas y vómitos que se presentan en gran porcentaje de las mujeres. Igualmente para que en el primer trimestre el deseo sexual disminuya en forma constante, el malestar por náuseas y vómitos también debe de ser constante. Sino en los días en que la mujer se siente bien no cambia su libido por razones de estar embarazada.

El segundo trimestre del embarazo es al que se lo denomina la luna de miel de la embarazada. Esta denominación es porque no tiene nauseas, puede disfrutar de la comida con mayor apetito normalmente, tampoco tiene dificultades mecánicas porque aún no creció la panza demasiado y su libido sexual puede estar normal e incluso aumentado. Esto se debe a que las hormonas sexuales por razones del mismo embarazo están aumentadas.

Por último, en el tercer trimestre del embarazo el deseo sexual se mantiene e incluso aumenta con visibles aumentos también de las mamas y esto ocurre por el aumento paulatino y normal de las hormonas sexuales femeninas.

Lo único que puede disminuir la libido en el tercer trimestre son malestares en el ánimo, por estrés, por miedo al parto o incluso por insomnio dado que el crecimiento de la panza lleva a tener dificultades posturales en la cama y por lo tanto hay mujeres que por esto duermen mal.

¿Existe una relación entre las hormonas que la mujer produce durante el embarazo y el aumento o disminución del deseo?

Por supuesto que sí. Durante los nueve meses de un embarazo aumentan todas las hormonas de nuestro cuerpo dado que tendremos una exigencia metabólica muy grande para formar otro cuerpo humano. Desde la insulina, la hormona de crecimiento, el cortisol las hormonas tiroideas todas aumentan y por supuesto el estradiol la progesterona y el estriol. Esta tres últimas son las hormonas sexuales femeninas.

De las tres la que más aumenta en números es el estriol, pero por las tres la mujer tendrá mayores deseos sexuales y mejor preparación por aumento de la lubricación vaginal, por crecimiento de las mamas, aumento del tamaño y de los receptores a nivel de los pezones.

El tercer trimestre del embarazo es tanto lo que aumenta la circulación sanguínea que mejora la ingurgitación clitorideana lo que lleva a una mejor respuesta sexual.

¿Se pueden tener las mismas relaciones sexuales que se tenían antes del embarazo? (intensidad, posturas, frecuencia).

Obviamente, en el primer trimestre del embarazo no cambia nada respecto a las posturas, la intensidad y la frecuencia dependerá de cada mujer y del estrés que le produzca estar embarazada tanto a ella como a su pareja.

En el segundo trimestre del embarazo, la intensidad y la frecuencia pueden ser mayores pero comienzan a cambiar algunas posturas.

Comienzan a ser mejores las posturas decúbito lateral (cucharita),  y empiezan  a contraindicarse todas las posturas en las cuales hay alguna presión sobre el abdomen.

En el tercer trimestre del embarazo la mujer podrá tener el sexo que desee solamente deberá cuidar mucho las postura que adopte para que la panza quede totalmente libre de cualquier tipo de presión o esfuerzo.

Ahora bien, cuando aconsejan reposo por pérdidas u otros riesgos o cuando la mujer embarazada tiene riesgo de abortar, obviamente las relaciones sexuales quedan totalmente contraindicadas hasta que se normalice el embarazo.

En lo que respecta a la abstinencia después del parto varía mucho según como fue realizado. En la mayoría de los casos se realiza la episiotomía, esta herida es un tajo importante en la vagina que requiere una total cicatrización por lo que siempre se ha recomendado 40 días de reposo.

Esta situación no descarta el hecho de otro tipo de relación sexual con la pareja siempre que no haya penetración ninguna que ponga en riesgo la cicatrización.

Hay un pequeño grupo de mujeres en las que no se les realiza la episiotomía, mujeres naturistas que quieren tener el parto en su casa, partos bajo el agua. En los casos en que logran no tener ninguna herida vaginal por desgarros el tiempo de reposo será mucho menor pero igual se necesita un mínimo de dos semanas en estos casos.

Las mujeres que son sometidas a cesarías tendrán que ser muy cuidadosas en retomar la vida sexual habitual dado que el útero fue abierto y debe de cicatrizarse internamente. Aunque la vagina no fue traumatizada, si se retoma las relaciones sexuales es conveniente que sea con preservativo para evitar cualquier tipo de infecciones que pudieran complicar el útero hasta 3 meses después de la cesaría. La cesaría también limita la relación sexual en temas de posturas dado que la mujer no debe hacer esfuerzos abdominales hasta pasados los tres meses.

Por experiencia son mucho más numerosas e intensas las razones psíquicas que hacen que la mujer en esta etapa no tenga los deseos que tuvo incluso hasta el último día de embarazo.

La libido sexual de la mujer en el post parto disminuye brusca e intensamente dado que se dedicara a su bebe con toda su atención, esto es una necesidad por las demandas propias del bebe y por su deseo personal. Es muy frecuente que el hombre sienta este desplazamiento, la mujer se transforma en una gran madre y por un tiempo que varía mucho de mujer a mujer deja de ser la pareja sexual que él conocía.

Por otro lado la psicología de la mujer en el post parto está fuertemente modificada por el cambio hormonal, en ese momento sube una hormona llamada prolactina que inhibe la ovulación por lo que hasta en los animales es un periodo en el cual la hembra no desea al macho.

Esta bioquímica que cambia de un día para el otro en el cuerpo de la mujer, está dirigida a favorecer la lactancia. Increíblemente la misma hormona que produce la leche es la que inhibe al ovario y por lo tanto inhibe la libido sexual.

Relacionando la vida de los animales mamíferos esto se ve con mayor claridad. En la selva brutalmente los leones machos pelean por las hembras y el nuevo león joven y ganador mata las crías para suspender la lactancias de las hembras y que están recuperen su libido sexual.

¿Qué aconseja a las parejas durante el período en que no se tiene relaciones?

El periodo post parto, que es el más problemático sin relaciones sexuales, hay que defender la relación de pareja con mayor dialogo, con mayor participación del padre en el cuidado del bebe y sobre todo con el conocimiento de lo que está ocurriendo en el cuerpo de la mujer.

Todo esto puede conducir a tener una relación sexual diferente pero existente de alguna manera, para que el hombre no se sienta desplazado o tentado a buscar otra pareja sexual. Me refiero a caricias, masajes, que pueden ser muy terapéuticos, baño de inversión conjuntos y todo lo que contacte a la pareja aunque no se tenga sexo literalmente.

¿Qué aconseja a las parejas que vuelven a relacionarse sexualmente una vez pasado el parto y el puerperio? ¿Varones y mujeres no están en frecuencias demasiado distintas (ella, madre a full; él intentando integrarse a la nueva familia) como para que no ocurran dificultades y enfrentamientos?

Por lógica si durante el periodo del puerperio la pareja mantuvo contacto físico y mucho dialogo le será muy fácil recomenzar su vida sexual desde el momento en que la mujer vuelva a tener libido. También todo lo antes dicho hace que el varón nunca deje de pertenecer a la familia que el formo y que desde el nacimiento participe en los cuidados y demandas del bebe.

 

 

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