opinión

El péndulo

Un análisis minucioso de los resultados de las PASO 2021.


Por Andrés Cánepa

El gobierno nacional perdió 17 de los 24 distritos del país y la derrota fue reconocida por el mismo Presidente Alberto Fernández. Con esta proyección pueden perder cinco senadores, pero, además, los resultados le dieron una nueva vida a la oposición. En Santa Fe la victoria de Carolina Losada en la interna del principal espacio opositor fue sorpresa y en Rosario el candidato del intendente se erigió como el más votado. La interna del PJ, atractiva en los papeles, fue para Marcelo Lewandowski, lo que lo coloca a Perotti como líder del partido, aunque en la sumatoria estuvieron lejos de los números de Juntos por el Cambio.

No es algo que se descubra en esta nota; todos sabemos que gran parte de la sociedad vota con el bolsillo. Y hay una ecuación simple, más allá de la pandemia: la comida está mas cara, los sueldos más bajos y hay menos trabajo que en 2019. Además, la administración de la pandemia, los escándalos del vacunatorio vip y la fiestita en Olivos, influyeron para que el gobierno reciba una paliza en los principales distritos electorales. Sin embargo, más allá de que Alberto Fernández dijo que revisarán lo que se hizo mal, acto seguido continuó marcando la grieta en la que estamos subsumidos hace quince años, mencionando los “dos modelos de país” y que no van a ceder antes los embates de enemigos elegidos por ellos mismos.

Independientemente de este escenario nacional pendular que tenemos desde 2015, hay que analizar lo que sucedió en Santa Fe. Carolina Losada es la gran ganadora de la elección, llevándose la interna que consiguió más votos en estas PASO. La periodista que supo brillar en las pantallas nacionales, tuvo una performance fuera de lo esperado para propios y extraños, y se quedó con la lista completa de senadores nacionales de Juntos por el Cambio.

A ella se suma Mario Barletta, quien encabezará diputados en el cruce por sistema D’Hont de cara a noviembre. El otro ganador, aunque haya quedado afuera, es Maximiliano Pullaro, que tuvo un caudal inesperado y quedó a un pasito de vencer. Por su armado político y territorial, se posiciona muy fuerte de cara a 2023 y hasta hubo cánticos en su búnker que vitoreaban “Maxi Pullaro, gobernador”.

El gran derrotado de esta interna fue Federico Angelini, vicepresidente del PRO nacional que contó con el apoyo electoral de Macri, Bullrich y Larreta y quedó tercero, lejos de los dos candidatos que encabezaron el frente. Seguramente serán tiempos para repensar el armado, pero ayer ni siquiera hubo palabras para la prensa en el centro de cómputos que funcionaba en la ciudad de Rosario.

El Frente de Todos tiene un conductor en Santa Fe y es Omar Perotti. Su alfil y compañero de lista, Marcelo Lewandowski, venció claramente a Agustín Rossi, otro gran derrotado de la jornada, y será quien encabece la lista de senadores oficialista. También Roberto Mirabella le ganó a Eduardo Toniolli en Diputados y meterá el 1-2, dejándolo en tercer lugar al referente del Movimiento Evita.

Sin embargo, la sumatoria del frente rozó los 30 puntos, contra los 40 de Juntos por el Cambio. Más allá de la victoria, que seguramente se habrá festejado mesuradamente, los análisis hacia noviembre deben ser de los más serios para leer qué sucedió con el electorado. Una derrota que el gobierno nacional mira de cerca porque el Frente de Todos defiende dos senadores y con estos números Losada y compañía le arrebatarían uno de ellos.

En el Frente Amplio Progresista hubo victoria en la interna de Clara García, candidata del socialismo, que enfrentaba a Rubén Giustiniani, alfil de Pablo Javkin. Con buenos dividendos, pudo sobreponerse al candidato de la estructura municipal y renovar los votos del partido de la rosa. Sin embargo, entre ambos lograron conquistar al 10% del electorado, lo cual hace ver una vez más que las intermedias se polarizan con una grieta que se lleva puesto todo lo demás.

Hay mucho más por leer, cuestiones finas por entender y declaraciones por esperar. Pero, en líneas generales, finalizaron unas primarias que dejaron a ganadores y perdedores, y sobre todo una premisa: en política no hay que dar a nadie por muerto. A Cristina en 2017 la jubilaban, y se pudo reinventar. Lo mismo pasaba con Juntos por el Cambio hasta ahora, y el pueblo dio un mensaje. Los revive, como al Ave Fénix entre las cenizas, el espanto sobre los que gobiernan. El 14 de noviembre hay chances para que el gobierno revierta en algo este golpazo que le dio la ciudadanía, aunque las cartas ya están jugadas.

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Paladini flotante