Otra vez

El gobierno analiza bajar el límite para la compra de dólares

Pequeños ahorristas demandan cada vez más los USD 200 mensuales permitidos. Durante la semana pasada el Banco Central habría vendido arriba de los USD 500 millones, lo que preocupa al gobierno y sostienen que será insostenible.


Pequeños ahorristas demandan cada vez más dólares adquiriendo los USD 200 mensuales permitidos. Durante la semana pasada el Banco Central habría vendido arriba de los USD 500 millones, lo que preocupa al gobierno y sostienen que será insostenible.

Este ritmo de caída de reservas se estuvo monitoreando de cerca entre tres funcionarios claves: el titular del BCRA, Miguel Pesce, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.

Hace dos semanas el propio Presidente había sugerido que la compra de dólares para el público tenía las horas contadas, ante el incremento de las ventas por parte del BCRA. Pero ahora la situación es mucho peor que entonces. Luego fue el propio ministerio de Economía el que tuvo que salir a aclarar que todo seguía igual. El BCRA quedó en el medio.

El equipo económico había negado la posiblidad de decidir nuevas restricciones al dólar “solidario”, pero ahora reconoce que la situación es “dinámica”. En los primeros días de septiembre se fueron cerca de USD 500 millones y el ritmo de caída de reservas se vuelve insostenible

La semana pasada, el titular de la institución, Miguel Pesce, aseguró que un buen resultado del canje de deuda podría hacer caer caer la demanda de divisas. Pero nada de eso ocurrió, a pesar de que la renegociación consiguió más de 99% de adhesión. Se trató casi de una reedición de aquella histórica frase del ministro de Economía de Raúl Alfonsín en medio de la hiperinflación, Juan Carlos Pugliese: “Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”.

La demanda de dólares tan acelerada tiene su lógica en el aumento de la brecha cambiaria. La posibilidad de comprar a $100 y vender a $130 representa un negocio inmediato para los ahorristas.

La caída de las reservas líquidas es muy fuerte y eso enciende luces rojas. Primero porque el BCRA está cerca de quedarse sin poder de fuego para mantener bajo control al tipo de cambio oficial. Evitar una devaluación brusca es hoy la principal preocupación de Alberto Fernández. Un salto de tipo de cambio oficial desataría un nuevo pico inflacionario aún en plena recesión, generando una nueva caída del salario real y más pobreza.