El delirio místico de la farándula

domingo 20 de agosto, 2017

la columna de Juan Junco.

Me decía los otros días mi tía Bertha: “Juanchi (me dice así, un horror, lo sé), si hay algo en lo que creo es en Dios y en la Justicia”, mientras se tocaba la teta izquierda con la mano derecha -en la que tiene una cintita roja- después de nombrar a alguien de la tele local que algunos tildan de mufa. Aclaro que no creo estas giladas, pero una vez cuando le hacía una nota explotó un foco del estudio y no funcionó su micrófono. Insisto que no creo tanto en estas cosas. Bueno, no sé.

En fin, a lo que iba es que mi tía es como cualquiera de los integrantes de la farándula o cualquiera de la farándula es como mi tía. Ahora le pegó por lo místico. Ya no bastaba con pulseritas y algún que otro tocamiento corporal. La nueva son las frases de vida. “Para muestra basta un botón”, también lo dice ella.

Una de las primeras que arrancó con esto fue Jimena Cyrulnik que le pegó hace unos años por recorrer un largo camino espiritual, partiendo del judaísmo, pasando por Osho hasta llegar a Jesús. Flasheó mal!!!! Si hacemos memoria hasta se había rapado la cabeza y cuando hablaba lo hacía de manera pausada como cuando se te trababa la cinta del casete (si tenés menos de 30 ni idea de que te hablo), pero más allá de eso estaba más fuerte que televisor de geriátrico. Ella decía que no estaba en ninguna secta sino que lo que había hecho era profundizar más en el estudio sobre el Nuevo Testamento, ponele! Se le daba por las frases.

Pero, paraaaaaa, a pocos días del famoso escándalo del avión, me acuerdo que Victoria Jesús Xipolitakis (Vicky) también tuvo su momento místico pero fue allá. Recuerdo que le dijo a la Revista Caras, con los labios en forma de trompita: “No tuve intención de dañar ni hacer maldad. Sólo miro dibujitos animados en la tele para no contaminarme más”

“Hablo con Jesús y con la Virgen María, e ir a la Iglesia me hizo muy bien. Me desahogué, les pedí protección. Me salieron lágrimas del alma”. A ver, si el propio Tinelli, criado en la fe católica, está abierto a conocer otras creencias, como la tía Bertha no va usar cintitas y estar conectada a la espiritualidad. Hace algunos años mostró la virgen que tiene tatuada en la espalda (Marcelo, no la tía) que le diseñó su hija Candelaria “la tatuada”. Pero no se quedó ahí y contó su amor por Ravi Shankar (el de la barba larga y túnica) y la importancia de meditar.

“Tía, vos crees que…” y fiel a su estilo me salta con un: “Como dijo Celina Rucci” (cagamos, la tía aspiró durlok pensé). Y cerró: “A las personas buenas les pasan cosas buenas y a las malas cosas malas. Así es el universo nene”. Sin palabras.

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