ENTREVISTA A HUGO LOBO

Dancing Mood: el desafío de la música instrumental

El trompetista y baterista, fundador de la big band más importante de la escena nacional, dialogó con Rosario Nuestro, antes de su presentación en la ciudad el viernes.

Por Eugenia Ludmer

viernes 10 de noviembre, 2017

Dancing Mood se presenta el viernes en Rosario.

Foto: Facebook Dancing Mood.

El arte y la sensibilidad van de la mano. Ni hablar de la música. Una canción toca fibras sensitivas difíciles de explicar. Moviliza o no, y punto.  Eso es lo que que logró Hugo Lobo, trompetista y baterista, a través de Dancing Mood, la big band (conjunto de muchos músicos) más importante de la escena nacional. Con un estilo complejo, inusual; el instrumental, conmueve y hace bailar al público al ritmo del reggae, el ska y el jazz. En diálogo con Rosario Nuestro cuenta los detalles que lo llevaron a esa elección creativa, la disyuntiva entre sus dos instrumentos de cabecera, los gustos musicales, y más.

Lobo explica que la decisión de abocarse a los sonidos sin voces viene de la música que  siempre escuchó:”Principalmente el ska, pero además el jazz y el soul. También por el hueco estilístico que había en el país. Hasta ese entonces no existía ninguna banda que interpretara el ska de manera instrumental”. Se refiere a los orígenes de Dancing Mood, allá en los comienzos de 2000.

Hijo de un reconocido folclorista tucumano, Rubén Lobo, pionero en trasladar la batería a la música popular, lo suyo es otra cosa. Trabaja géneros alejados de la herencia familiar: el reggae, el jazz y el ska. Al último se acercó, por una cuestión generacional: “por Los Fabulosos Cadillacs, uno cuando es pre adolescente es muy difícil que comparta el folklore con su padre,eso llega mas de grande”, precisa.

Ya a los cinco años tocaba la batería. La trompeta también estuvo entre sus primeros amores. Por ella se decidió a los 15 años. “No fue tan difícil, por los estilos que me gustan. La trompeta siempre tuvo un gran protagonismo,y creo que por eso terminé eligiéndola”,  sostiene.

A lo largo de su carrera compartió escenario con varias bandas y solistas reconocidos: Mimi Maura, Attaque 77, Viejas Locas, sólo por mencionar algunos. De esas experiencias rescata  haber conocido “gente fabulosa,en su mayoría, y el aprendizaje de interpretar diferentes géneros”, cierra.

En un viaje por distintos géneros al son de los vientos, percusiones y cuerdas, Dancing Mood, cuenta con casi dos décadas de permanencia en los escenarios del país. Una vez más, los rosarinos podrán deleitarse y bailar bajo el reto de la música instrumental.

 

 

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