opinión

Contra las cuerdas


Por Andrés Cánepa

Los planes de gestión de Pablo Javkin y Omar Perotti se vieron alterados por los imponderables de la pandemia del Coronavirus. Pero no sólo fue eso: dengue, humo en las islas, paro de colectivos y falta de subsidios, conflictos políticos internos en ambos frentes y Vicentín se sumaron a una agenda cargada de malas noticias.

“Salí de ahí, Maravilla”, exclamaba Walter Nelson en el relato de la pelea que lo catapultaría al campeonato mundial a Sergio Martínez contra Julio César Chávez Junior. Estaba siendo golpeado, algo dormido, contra las cuerdas del ring, después de haber ganado los 11 primeros rounds de una pelea histórica. Como Maravilla en el cuadrilátero, los gobiernos locales no pueden escapar a una cadena de episodios que hicieron que todo lo diseñado durante la campaña y después de conseguir la victoria en las urnas quede en segundo plano.

El COVID-19 se va a llevar puestos todos los análisis políticos y económicos que se podían prever para 2020. Se estima desde el FMI que la caída del PBI va a ser del 9,9 por ciento, pero hay mediciones privadas que indican que va a estar por encima de esa cifra. Por su parte, la provincia, pero Rosario sobre todo, siente el impacto por la capacidad industrial y comercial que tiene. El aumento del desempleo va a ser brutal, la caída de miles de familias bajo la línea de pobreza y el cierre masivo de persianas de locales comerciales, bares y restaurantes ya son parte de la escenografía.

Fue el peor año en materia de dengue, que, por suerte, ante la llegada del frío que mata al mosquito vector va a terminarse pronto. Pero quedó en segundo plano porque todos hablaban del virus que azota a la humanidad toda. Sin embargo, los epidemiólogos vieron con preocupación el avance de esta enfermedad, con epicentro en Rosario y Reconquista.

Hablando de Reconquista, el final de Vicentín todavía no está escrito. Desde el año pasado la empresa entró en cesación de pagos y ahora buscan la manera de salvarla entre el Estado provincial, los dueños y las Cooperativas. Ya tienen el ultimátum de Alberto Fernández: o lo solucionan acá, o expropian desde allá. Y Perotti tuvo un papel primordial para, al menos, dilatar la decisión que ya había tomado la Casa Rosada.

Daniel Costamagna, ministro de la Producción santafesino, terminó siendo el gran vencedor de esta disputa, aunque todavía, insisto, no hay una solución de fondo. Se propone la participación de los productores a través de las cooperativas de acopio, la integración del directorio con un representante de la provincia  y hasta la venta de bienes de capital para saldar deudas y arrancar de 0. Pero es el plan santafesino o el fin de una empresa centenaria y familiar del norte de la región. Sin embargo, hasta hoy se rumorean diferencias internas a partir de la salida del ministro en medios de comunicación contradiciendo al primer mandatario.

A esta disidencia, se le suma la salida de Carlos Parola de la cartera de Salud santafesina, aunque asumió  quien era la secretaria, Sonia Martorano, y él seguirá como asesor del gobernador. Parece que lo de la decisión por temas personales era cierto y seguirá cercano al rafaelino pero sin la obligación de estar al frente de un ministerio.

Javkin sorteó bien el coronavirus hasta acá, con tan solo un centenar de contagios en toda la ciudad. Los equipos de salud fueron felicitados y tomados como ejemplos en el mundo entero, con un sistema que tiene una línea de conducción desde hace 30 años. Sin embargo, apareció el humo y lo obligó a encabezar una avanzada judicial y mediática para frenar la quema en las islas. Se sumó Perotti y terminaron consiguiendo que el Plan nacional contra el Fuego se ponga al frente de la lucha contra el avance de las llamas. Pero también fue un conflicto extendido que trajo problemas bilaterales con Entre Ríos, afecciones de salud a toda la población rosarina y dolores de cabeza por la extensión en el tiempo.

Tal vez se haya corrido un año el plan de gobierno. Habrá que ver en qué nuevo orden nos encontraremos en el 2021. Javkin y Perotti se prepararon durante años para ocupar los cargos que hoy ostentan, sin embargo, los episodios imprevisibles que han sucedido hicieron que sus ideas tengan que esperar. La obligación ahora es salir de esta lo más airosos posible para poder llegar a las tarjetas y evitar el nocaut.