JUICIO ABREVIADO

Condenaron a 20 años de prisión efectiva al “violador serial”

Se trata de Pablo B. quien había sido imputado por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal”, abuso sexual en grado de tentativa, abuso simple, robo calificado y privación ilegítima de la libertad”. Fue a través de un juicio abreviado.


Condenaron a 20 años de prisión a Pablo B., al hombre de 24 años imputado por ocho violaciones en Rosario. El veredicto fue leído este viernes pasado el mediodía en el Centro de Justicia Penal y se llegó a dicha resolución a través de un juicio abreviado.

Este viernes en el Centro de Justicia Penal se conoció el fallo que condena al hombre que había sido imputado por ocho casos de violación ocurridos entre el 9 de enero y el 10 de julio pasado.

La condena fue de 20 años de prisión efectiva a través de un juicio abreviado. Es decir, tras un acuerdo entre la Fiscalía, las víctimas de los ataques sexuales y la defensa del acusado. Lo que se conoce como un juicio abreviado.

A Pablo B. se le adjudicaron los cargos de “abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual en grado de tentativa, abuso simple, robo calificado y simple y privación ilegítima de la libertad”, motivo por el cual, cumplía prisión preventiva.

Los hechos

El acusado había sido imputado en el mes de julio por orden de la Fiscal Dra. Nora Marull de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual por los siguientes hechos:

El primero de ellos ocurrió el 9 de enero del 2019 a las 11 de la mañana, en el local comercial ubicado en calle Buenos Aires 3400 de la Ciudad de Rosario, cuando el imputado ingresó al lugar y obligó a la víctima a que se dirija al baño del negocio, privándola de su libertad al atarla de manos y pies y taparle la boca con cinta azul, apoderarse de la suma de 1500 pesos aproximadamente y retirarse del lugar. Además, se le atribuye haber intentado abusar sexualmente de la víctima.

Unos meses después, –el 21 de marzo de 2019- pasadas las 9 de la mañana el acusado se escondió con su moto detrás de un árbol en la zona de Santiago del Estero entre Saavedra y Uruguay. En ese momento, esperó a la víctima y se aproximó hacia ella amenazándola con que ya la agarraría. La víctima, en tanto salió corriendo y pidió ayuda a gente que pasaba por el lugar. Previo a este día en al menos 4 oportunidades más se había hecho presente en la zona esperando a que la joven que llegue de su trabajo.

El 15 de abril del mismo año, el imputado ingresó a un local comercial ubicado entre calles Mendoza y 3 de Febrero, amenazó a la víctima con un arma de fuego y la llevó hacia el pasillo que conduce al baño donde la ató con precintos en cuello, muñecas y tobillos, luego se dirigió nuevamente hacia adelante y le sustrajo el dinero existente en la caja registradora como así también el celular de la misma. Luego intentó bajarle los pantalones, pero la joven comenzó a gritar y el violador se retiró del lugar.

Luego, el 14 de mayo pasadas las 13 horas, en Pje. Blanque casi esquina Mitre, el imputado abordó a la víctima cuando estaba por subir a su vehículo marca Nissan March y tras exhibirle un arma de fuego tipo pistola le exigió la entregue sus. Además, abusó de ella.

Unos días después, -el 20 de mayo del 2019- cerca de las 19, el imputado ingresó a un local de calle Sarmiento al 4300 simulando ser un cliente, para luego, simulando tener un arma de fuego reducir a la víctima y privarla de su libertad. Luego de ello, se dirigió a la caja registradora y tomó todo el dinero que había en el interior de ésta. También abusó de ella.

Otro hecho tuvo lugar el 6 de junio en un local comercial ubicado en calle Virasoro esquina Suipacha de la Ciudad de Rosario. Ese día, Pablo B. ingresó al lugar simulando tener un arma de fuego. En ese momento, la víctima notó que no se trataba de un arma, sino de un celular, circunstancia por la cual, comenzó a forcejear con el imputado y logrando que no pueda consumar el robo. Para luego darse a la fuga en una motocicleta.

El 10 de junio, en Mitre y Casablanca de la Ciudad el hombre se hizo presente en el local comercial de la zona, ingresó simulando ser un cliente para luego, y portando un arma de fuego, reducir a la víctima atándola de pies y manos. Pablo B. intentó abusar de ella pero no lo logró, ya que escuchó un ruido. Se escapó con dinero en efectivo que había sustraído previamente.

Tres días después,  al mediodía en calle San Nicolas al 300 de Rosario, ingresó a un local comercial con intenciones de robo, trasladó a la victima hacia otro ambiente del local, la ató de pies y manos e intentó abusar de ella. Además, le sustrajo 5000 pesos en efectivo y pertenencias de la víctima.

El 14 de junio, en tanto, alrededor de las 19.30 en un local comercial de calle Uruguay 1150, el imputado ingresó al lugar simulando también ser un cliente, para luego manifestarle que se trataba de un robo y sustraer sus pertenencias.

Otro hecho, ocurrió el 26 del mismo año, en otro local comercial ubicado en calle Londres al 3300. Allí Pablo B. ingresó al lugar y se apoderó ilegítimamente de la suma de 5000 o 6000 mujer.

Los elementos probatorios reunidos en su contra fueron “secuestrados en el domicilio del acusado, que coinciden con elementos descriptos por las víctimas”, según había explicado la fiscal tras la audiencia imputativa. Entre ellos mencionó “la moto, el casco y la caja blanca utilizada” en la mayoría de los casos.

Además, fueron clave las ruedas de reconocimiento realizadas momentos previos a la audiencia imputativa, donde “la mayoría de las mujeres lo han reconocido” como el autor de las agresiones.

De acuerdo a lo que describieron en esa oportunidad, “el mismo modus operandi” del acusado era el siguiente: ingresaba a locales comerciales en calidad de cliente con la excusa de consultar por elementos o mercadería, para luego amedrentar a las victimas, amenazarlas, trasladándolas hacia otro ambiente del local, maniatándolas, aprovechándose de la situación para abusar sexualmente de ellas, sustrayendo además dinero en efectivo, dándose a la fuga en su motocicleta.