Cómo prevenir la Osteoporosis


La Osteoporosis es una enfermedad silenciosa que se basa en la pérdida progresiva del huevo. Generalmente no hay síntomas hasta que se produce la primera fractura.

Cerca de 2 millones de personas la sufren en Argentina y se estima que 15 de cada 1.000 mujeres tendrán una fractura ósea por esta causa a lo largo de su vida.

Está asociada con mayor frecuencia en mujeres posmenopáusicas y en personas de tercera edad de ambos sexos. Sin embargo, su desarrollo viene condicionado tanto por factores genéticos propios de cada organismo como por hábitos y conductas vividas desde la niñez.

Los factores de riesgo

  • Tiene una gran incidencia la genética, una historia familiar de fractura conlleva un mayor riesgo.
  • La inactividad física y el sedentarismo, así como alteración de la función neuromuscular (por ejemplo, la fuerza muscular reducida, alteración de la marcha y el equilibrio) son factores de riesgo para el desarrollo de fracturas por fragilidad.
  • Fumar puede conducir a una menor densidad ósea y un mayor riesgo de fractura y este riesgo aumenta con la edad.
  • Peso corporal bajo y la pérdida de peso se asocia con una mayor pérdida de masa ósea y un mayor riesgo de fractura.
  • El uso de ansiolíticos, sedantes, neurolépticos y antidepresivos aumenta el riesgo de fractura de cadera.

 

La importancia de la Prevención

Para evitar esta enfermedad es fundamental llevar una dieta saludable, rica en calcio y vitamina D. Por eso, es importante consumir una gran variedad de lácteos descremados, frutas secas, legumbres y pescados.

La actividad física de manera periódica con ejercicios que trabajen el equilibrio, la fuerza y la postura ayuda también a prevenirla.

Evitar dietas para bajar de peso que impliquen “pasar hambre” ya que generan un desbalance metabólico.

Moderar la ingesta de bebidas cola, tabaco, alcohol, sal, proteínas y fósforo.

Los suplementos de calcio, vitamina D vitamina K2 ayudan a prevenir la osteoporosis y a preservar la densidad ósea y la función muscular.

El calcio debe ser aportado en la alimentación desde la infancia y a partir de los 45 años puede ser necesario el aporte de suplementos de calcio. Cuando se aporta calcio, es necesario agregar vitamina K2.

La vitamina D, tiene al sol como principal fuente y alcanza con 15 minutos que este cualquier parte de la piel en contacto con el sol hasta las 11 de la mañana y después de las 18 horas.