OPINIÓN

Como me conviene


Los políticos encuentran en las encuestas una herramienta para direccionar sus campañas y elegir los discursos que necesitan para ir cosechando los votos que le faltan para realizar una buena contienda. Sin embargo, las lecturas sobre las mismas suelen ser caprichosas a la hora de hacer los análisis sobre los guarismos. Mismos argumentos con conclusiones distintas entre lo provincial y lo local hace que se pierda credibilidad en el círculo rojo.

Tanto en Rosario como en la provincia se da una particularidad. El candidato más votado va a ser un político que no tiene internas, sin embargo, otro frente resultará ganador en la sumatoria de sus postulantes. Por el momento, no está claro el panorama para las generales, pero sí encontramos distintas percepciones según les convenga a cada una de las fuerzas.

En Rosario el que se proclamará ganador en el candidato por candidato es Roberto Sukerman. Porque no tiene internas, porque es su segunda elección a intendente y porque ha sabido reunir el consenso necesario para instalarse como el único dentro del justicialismo en poder ser competitivo contra el oficialismo. Sin embargo, la fuerza ganadora según las últimas mediciones y a 10 días del cierre de las campañas es el Frente Progresista.

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La interna entre Pablo Javkin y Verónica Irizar va a atraer a una masa de electores que van a jugar para saber cuál es el futuro de la fuerza que gobierna la ciudad hace tres décadas. Se anticipa una elección “voto a voto” y habrá que esperar al domingo a la medianoche para saber quién será el caballo de una batalla final que promete ser épica de cara a junio.

Especulan, desde el oficialismo, que el ganador de esa primaria será quien comande los hilos del Palacio de los Leones a partir del 10 de diciembre, mientras que desde el peronismo insisten con que Sukerman será el más votado y va a ser la alternativa para el voto opositor al socialismo, convirtiéndose así en el favorito.

Lecturas lógicas, hasta acá. Lo que cambia el escenario de un análisis respetable es que ante situaciones similares en lo provincial, las deducciones son totalmente distintas. Antonio Bonfatti aglutina el mayor caudal de intención de voto en las consultas. Y creen desde el partido de la rosa que por este motivo resultará ganador y podrá ser nuevamente gobernador de Santa Fe.

Sin embargo, a números similares que en el estudio de Rosario, Omar Perotti y María Eugenia Bielsa tienen una interna fuerte y superan por un margen considerable en la sumatoria al ex gobernador y están convencidos que gracias a eso serán los vencedores en junio. Confían en que los votos de la ex vice gobernadora en tiempos de Jorge Obeid quedarán en el justicialismo a pesar de las diferencias que tiene con el rafaelino y así se instalan como la fuerza más competitiva para romper una racha de tres gobiernos del Frente Progresista y recuperar la provincia para el PJ.

Es claro: leen como les conviene. No es serio que los argumentos que exponen tanto desde una fuerza como de la otra se contrapongan según el distrito sobre el cual se charla. Lo cierto es que nadie tiene la vaca atada y el final está más que abierto.

Dejamos para otra columna el porqué de que Cambiemos quedó fuera de este análisis, pero no los den por descartados. Hoy el frente macrista está tercero en ambos distritos en los sondeos, pero el voto “cuarto oscuro” es difícil de sondear y todos ponen una ficha a la sorpresa de alguno de sus candidatos.

En política todo es opinable, lo que falta, a veces, es coherencia y sinceridad.