datos preocupantes

Cómo impactará la disparidad del dólar en los créditos hipotecarios UVA

Los tomadores del empréstito comenzaron a preocuparse por el aumento escalonado de las cuotas que deberán afrontar en octubre.


Por Ignacio Pellizón

La falta de regulación inflacionaria y la escalada récord del dólar en más de $10 generaron que los tomadores del empréstito comiencen a preocuparse por el aumento escalonado de las cuotas que deberán afrontar en octubre.

"La suba del dólar no se traslada uno a uno a la inflación ni tampoco enseguida. Con el dato de inflación de julio, que se conocerá esta semana, vamos a conocer la UVA hasta mitad de septiembre y recién el dato de inflación de agosto, que se dará en septiembre, va a incluir lo que está pasando hoy. Eso va a impactar en las cuotas de octubre y noviembre", explicaron fuentes del gobierno nacional.

También recordaron que sigue vigente el subsidio para aquellos a los que la cuota se les encareció 10 puntos más de lo que hubiera resultado si se ajustaba por el índice de salarios, o coeficiente de variación salarial (CVS). “Eso sigue igual. Se está cerrando, pero depende de los tiempos operativos de los bancos y sus sistemas de información”, agregaron.

El economista Alejandro Bonalumi le explicó a Rosario Nuestro que “los créditos se ajustan por inflación y, en esta economía bimonetaria, muchos bienes y servicios se ajustan por dólares, lo cual puede generar un pico inflacionario esta elevada suba, porque espiraliza los precios y repercute en un impacto sobre la cuota de los UVA. Es decir, se trata de un golpe adicional”.

“El problema radica en que tenemos esta economía bimonetaria, pero nosotros tenemos ingresos en pesos, por ende, se genera siempre un desfasaje. Tendrían que acomodarse un poco ara estirar los plazos. Más allá de que uno está comprando algo como una vivienda, no hay que olvidar que hasta que no se termina de pagar no es propio, por eso esta situación es un dolor de cabeza”, agregó.

Sin embargo, el economista destacó que “la peor parte se la llevan los que pidieron el crédito recientemente pero aún no se lo entregaron, con lo cual deberán consensuar o arreglar con el vendedor del inmueble para ver de qué manera logran comprar la misma propiedad con los pesos que les entregarán, sabiendo que no alcanzarán para el valor en dólares de la casa o departamento”.

En tanto, el analista financiero Christian Buteler dijo que el impacto de la devaluación ya se podría ver en algunas cuotas de septiembre. "Esto va a pegar en la inflación, y al pegar en la inflación impacta en los créditos UVA, y como estos ajustan por la inflación pasada, te va a terminar pegando en septiembre muy probablemente", pronosticó.

"Vos vas a tener un repunte inflacionario en agosto seguramente y también en septiembre. La inflación de agosto la pagás en la UVA del 15 de septiembre al 15 de octubre, y la inflación de septiembre la vas a pagar en la cotización de la UVA del 15 de octubre al 15 de noviembre", agregó. Cabe destacar que a los tomadores no les cierra la cuota el mismo día, sino que la fecha depende de cuándo hayan tomado el crédito.

Tenedores hipotecarios, no están solos

El defensor del Pueblo de la provincia de Santa Fe, Raúl Lamberto, reiteró su exhortación a todo el sistema bancario adoptar medidas que den efectivas respuestas al valor de la cuota y el valor del capital para paliar la situación de los tenedores de créditos hipotecarios en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) actualizables por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), de modo tal que sea sustentable en el tiempo para los deudores.

Lo hizo luego de recibir una respuesta del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en la que el organismo rector de la política monetaria explica cuáles son las medidas que están vigentes, las que ya habían sido consideradas insuficientes por los afectados, quienes ahora también alertaron sobre las consecuencias de la fuerte suba del tipo de cambio que ha de impactar en la tasa de inflación.

El BCRA dirigió a Lamberto una nota fechada el 6 de agosto, en respuesta a la propuesta elaborada por la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina que el santafesino le hiciera llegar oportunamente. El Banco Central explica en la misiva que “el punto 6.1.1.3 de las normas sobre Política de crédito, que aplica a las operaciones financieras referidas, establece que las entidades financieras deben dar al cliente la opción de extender el número de cuotas originalmente previstas cuando se verifique que el importe de la cuota a pagar es superior en un 10 por ciento respecto al valor de la cuota que resultaría de haber aplicado a ese préstamo un ajuste de capital por el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) desde su desembolso”.

El organismo nacional también señaló que “posteriormente, a partir de las adecuaciones introducidas por la Comunicación A 6.715 (14/06/19) a las citadas normas sobre Política de crédito, se estableció que ─para las financiaciones que se otorguen a partir de la divulgación de la citada comunicación─, las entidades pueden dar al cliente al momento de la contratación del crédito, en forma alternativa o adicional a la opción indicada en el citado punto 6.1.1.3, la opción de tomar un límite máximo al importe de la cuota, sin extender el plazo de la financiación”.

Además, el BCRA señaló que “la normativa vigente no impide que las entidades financieras ofrezcan alternativas adicionales tendientes a aliviar dificultades económicas que puedan los presentar clientes”.

Ante esta contestación, Lamberto insistió en solicitar a todos los actores del sistema bancario argentino, medidas sustentables para proteger a los tomadores de crédito, dado que estas acciones informadas por el BCRA resultan insuficientes en el actual contexto de incremento de precios, debiendo relacionarse las cuotas y el capital con los ingresos de los deudores para que no se superen la relación y/o proporcionalidad originalmente pactada.

En este contexto, el defensor del Pueblo santafesino reiteró su solicitud de adoptar decisiones administrativas sustentables inclusive por los propios bancos acreedores o cambios legislativos que garanticen la proporcionalidad original de las cuotas y el capital.