opinión

Cierre de película


Franco Trovato Fuoco

El cierre de listas del próximo 22 de febrero será para alquilar balcones cerca del Tribunal Electoral santafesino. Y en Cambiemos restan definiciones que pueden modificar el rumbo tanto a nivel provincial como local. Corral, Angelini y López Molina, protagonistas de una película que se estrena pronto.

Roy López Molina es un joven dirigente del centro rosarino que pretende llegar a intendente de la mano del Frente que comanda el Presidente de la Nación. Es una historia de idas y vueltas sentimentales y políticas con el titular provincial del partido, Federico Angelini, que los va a atrapar. Nunca falta el tercero en discordia, José Corral, para poner en duda las estructuras que ya estaban pensadas. Apta para todo público.

Más o menos como en el párrafo anterior sería una sinopsis de un film referido a lo que sucede en la ciudad de Rosario en el espacio de Cambiemos hoy. Pero lo cierto es que la candidatura de López Molina modificaría todo el análisis sobre las chances que tiene cada uno de los candidatos a gobernar Rosario a partir del 10 de diciembre.

Roy fue claro con los dirigentes que integran el espacio: la construcción debe ser colectiva para que él sea candidato. Y cuando se refiere a colectiva es sin internas en el plano local, y con ambos candidatos a gobernador apoyando su empresa de ser intendente.

Si no hay acuerdo de todo el frente político de que él es el indicado para ganar y luego gobernar Rosario, pone su candidatura a disposición y seguirá en el Concejo. Inclusive su idea de máxima era que tampoco haya PASO en la categoría a gobernador, aunque sabe que eso sería mucho más difícil.

A partir de esto hay que pensar distintas variantes. Corral se ve fortalecido con este posicionamiento porque sabe que, al menos, el candidato de Rosario no le va a jugar en contra a la hora de visitar una ciudad que hasta hace un tiempo le era ajena y en donde necesita levantar el nivel de conocimiento. Además, podrá pegarse a la imagen de López Molina para cosechar votos cautivos de la marca Cambiemos.

Por otro lado, habrá que esperar y ver si suena uno de los dos teléfonos, el de Roy o el de Angeilini, para que se sienten a negociar un futuro en conjunto para Rosario. Eso lo desvela según lo que pudimos escuchar de algunas fuentes, y hoy está incómodo con todas las negociaciones abiertas de cara al cierre de listas. Pretende que se centren las fuerzas y los recursos para ganar la ciudad, y no para cerrar listas de diputados, senadores y concejales.

Hoy tanto el Frente Progresista como el justicialismo le prenden velas a López Molina para que no sea candidato. Saben que no es lo mismo uno que otro y se amplían sus chances para obtener la victoria. No es que con Roy Cambiemos tiene asegurado algo, pero al menos todos coinciden con que sería mucho más competitivo, con chances de conducir los hilos del Palacio de los Leones.

Mientras tanto, Jorge Boasso está dispuesto a competir por la ciudad nuevamente, aunque el espacio de Corral lo ve potable como candidato a diputado provincial dentro de su esquema de la Unión Cívica Radical (UCR). Aunque el ex concejal está dispuesto a jugar en Rosario siempre y cuando Roy se baje. Por el otro lado, Gabriel Chumpitaz ya se prueba el traje de postulante a intendente mientras espera la misma resolución.

La duda pasa hoy por saber si los egos de ambos sectores quedan de lado y se sientan a negociar lo que falta. Tanto Angelini como Roy se muestran abiertos a seguir dialogando y buscar el bien común. Falta poco para el cierre y deben acelerar porque todavía está todo muy verde en materia de acuerdos generales y puntuales.